...era lo que tenía que responder en el cole. Fue hace mucho tiempo, cuando las niñas teníamos que bordar manteles a punto de cruz. Procuro tenerlo en cuenta ahora que soy profesora.
... de nuestras tonterías de cada día, de las ocurrencias de nuestros retoños y de las cosas que son nuestras cosas más importantes aunque luego, a veces, disimulamos como si hubiera otras que lo fueran más. Podríamos haber estado en la playa, con los zapatos en la mano a la orilla del mar, mientras sacudíamos la arena de los pies... pero no, claro, estábamos en la habitación del hospital.
Y entonces empecé a mirarte a la cara, hacía tiempo que no estábamos las dos hablando de una forma tan directa y tan íntima; y reparé en tus pecas, que son como mis propias pecas y que conozco desde hace tanto tiempo... Pero lo que más me sorprendió fue descubrir esas pequeñas arruguillas en los ojos. Que son como las mías, que habrán florecido al mismo tiempo que las mías y en circunstancias y por motivos tan similares. Pero, al mismo tiempo, las miraba como hipnotizada por lo que me revelaban de tu carácter y de esa belleza que te he visto ir adquiriendo con los años. Te vi tan serena y tan tranquila que me quedé feliz mirándote. Muy feliz.
Tengo mucha suerte y tú eres fantástica.
ooOOOoo
Estoy segura de que acabará tocándola algún día, si sigue con el instrumento que le han dado en el cole; la canción es para tu niña, y también para ti... me está recordando la paz que sentí al hablar contigo...
Jopé, cómo está internet: ni un vídeo friki de Star Wars, ni un solo vídeo de Jenna Jameson... Te vas a tener que conformar con estocomo regalode cumpleaños,
Y, ánimo, que dentro de nada ya podrás volver a contarlos en hexadecimal, como una servidora ;-)
¿Qué tendrá que ver esta canción contigo? Llevo todo el día tarareándola y acordándome de ti. Y maldita la relación que le veo contigo. Vamos, que si estuviera jugando al "¿Si fuera... ?", ni loca habría pensado en esta respuesta.
Luego voy y lo pienso más despacio. ¿Qué hubiera respondido si me pidieran definirte con una palabra? Pragmatismo. Y me quedo mirando para ella. Un par de veces, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Y he notado que, de repente, esa palabra ha perdido ese nosequé peyorativo que le atribuía antes. Actitud y pensamiento que valora sobre todo la utilidad y el valor práctico de las cosas. Ahora la miro, la leo y la digo y ya no me sale por peteneras ninguna heroína romántica de la entretela, con cantinelas sobre la cosa ético-moral-comprometida del evento...
Me has hecho aprender que el pragmatismo es un noble arte y es la lección que he aprendido este último año y ha sido una de las más importantes y la que más me ha ayudado a levantar cabeza. Me has enseñado que no es malo ser práctico: todo lo contrario. Siendo práctico se asumen responsabilidades y se elige el mejor camino para llegar a meta; siendo práctico, te dejas de memeces y vas al grano y ahorras tiempo. Siendo práctico aprendes a quererte sin tapujos, porque si no, sabes que no podrás soportarte toda tu vida. Y, siguiendo con otra lección que aprendí por ahí este año, sólo puedes repartir lo que tienes... sólo puedes querer si te quieres.
También me has hecho aprender que ser práctico no pone límites a esas cualidades que esa pobre heroína tonta va balbuceando por las esquinas. Si hay algo que tú eres, es generoso. En más de un sentido. No es sólo porque me ofrecieras tu casa; es por haber derrochado simpatía y paciencia a una tía bastante hermética a la hora de expresarse, que suele meterse bajo varias capas de cebolla como mecanismo de defensa cuando se siente mal: encerrada en su habitación, encerrada en sus auriculares, encerrada en su silencio, encerrada en sus lágrimas... es precisamente por eso y porque nadie me quita la sensación de que has sido un cómplice silencioso al que poco pude esconder. Y por eso sería que entendías las pocas cosas que te decía, a la primera.
Histrión, irónico, sarcástico impenitente, cuando toca mordaz, con un tremendo sentido práctico... cultivando terabytes y terabytes de información en su cabeza. Podríamos definir así a tu personaje. Y, sin embargo, resulta curioso mirarte a los ojos cuando se te cae su máscara. Brillan mientras sonríen. Aunque a veces también había preguntas tristes en ellos. Pocas veces. ¿Pragmático? Bendito pragmatismo, si es el que te ayuda a mantener la calma y a mantener el rumbo. Quiero aprender a ver la vida como tú: no predicas, pero al vivir dejas tras de ti una estela muy saludable.
No tienes ni idea de lo que me has ayudado. O sí, pero no lo vas reconocer en la vida.