
¿Por qué se queman vivas las mujeres en Afganistán?
ACAF, Associació de Cooperació per Afganistan
...era lo que tenía que responder en el cole. Fue hace mucho tiempo, cuando las niñas teníamos que bordar manteles a punto de cruz. Procuro tenerlo en cuenta ahora que soy profesora.

En verdá ta guai... levantarte y ver al cielo devolviéndote el saludo
En verdá ta guai... tus manos en mi pelo robándome malos rollos de la cabeza
En verdá ta guai... tu niña que te mira y te saluda con un beso de fresas
En verdá ta guai... el zumo de naranja, el olor a tostadas
En verdá ta guai... el rumor de las olas acariciándote la memoria del oído
En verdá ta guai... poder cantar mientras friegas los platos
En verdá ta guai... cerrar los ojos y recordar aún la caricia de tu lengua en mi boca
En verdá ta guai... que me descubras cómo llorar sin ojos y cómo respirar sin agujeros en la nariz
En verdá ta guai... salir al patio y descubrir cinco flores nuevas
En verdá ta guai... coser esa vieja camiseta y recordar su historia
En verdá ta guai... locuras, risas, ilusiones, compañeros, guiños, pellizcos
En verdá ta guai... notar que hay cadenas que sí es posible romper
En verdá ta guai... facturas sin precio, deudas impagables, amigos
En verdá ta guai... el general Custer, rescatándote, trayéndote de vuelta a la primavera


Senza fine
Tu trascini la nostra vita
Senza un attimo di respiro
Per sognare
Per potere ricordare
Ciò che abbiamo già vissuto
Senza fine, tu sei un attimo senza fine
Non hai ieri
Non hai domani
Tutto è ormai nelle tue mani
Mani grandi
Mani senza fine
Non m'importa della luna
Non m'importa delle stelle
Tu per me sei luna e stelle
Tu per me sei sole e cielo
Tu per me sei tutto quanto
Tutto quanto io voglio avere
Senza fine...
Hace tiempo leí una historia en la que una araña le salvaba la vida a una persona que estaba huyendo: tejió una telaraña por el hueco del pasadizo usado para huir y nadie buscó por ese camino.





Jupiter Jones, Pete Crenshaw y Bob Andrews: el primer investigador, el segundo investigador y "archivos y pesquisas", respectivamente. Los tres investigadores. Por su culpa aprendí a escribir un apellido tan rocambolesco como Hitchcock a la tierna edad de ocho añitos, cuando incluía un par de libros de "Alfred Hitchcock y los tres investigadores" para mi hermano en mi carta de Reyes. La colección la inició él, pero en un par de años se había olvidado de ellos y yo cogí el relevo. Empecé a devorar esos libros y completé la colección, al menos los veinte primeros tomos1. 
- ...es que llevo varios días intentando hablar con usted; es referente a XXXXX.
- He respondido a sus correos electrónicos diciendo que no me interesa y antes de ayer, por teléfono, les volví a decir que no me interesaba...
- ¿Quiere decir que no le interesa ganar 780 euros, simplemente por entrar en la página web, autenticarse y hacer click?
- ...entonces, mami, ¿qué es ningüino?
- Lo que gritan los exploradores despistados que se van al Polo Norte a buscar pingüinos, hijo...







Instrucciones para llorarDejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
