jueves, 2 de noviembre de 2006

Michi

Parece que más allá de lo que nosotros queramos, cuando algo se tuerce, se tuerce. Si os digo que Michi se ha muerto, me diréis que quién es Michi. Aquí resumía Montse su historia.



... Cuando les he dicho a los críos lo que ha pasado, Carlos ha salido del coche disparado y la ha cogido en brazos. Volvía andando al coche "¡llévala a algún sitio, mamá!" cuando ha dejado de moverse. Se le ha muerto en los brazos. Y él se ha sentido tan mal. Él es quien ha dejado la puerta abierta y no se ha dado cuenta de que se salía. Él es quien me ha dicho que estaba dentro, cuando estaba fuera. Es un niño tan responsable y se sentía tan mal. ¡Qué pena me ha dado escucharlo!. No ha parado de llorar en el coche. Ni yo. Joder, vaya mierda.

Lo siento mucho, siento que haya acabado así la historia...


Creo que una canción de Serrat decía que "de vez en cuando la vida nos gasta una broma y no despertamos sin saber qué pasa, chupando un palo sentados sobre una calabaza". Hoy estamos unos cuantos así.

Intento ser optimista y sacar algo positivo de todo esto. Michi ha estado feliz, primero con José Luis y luego con los chiquillos. Montse me decía que en la calle hubiera acabado mal y, además, sin haber conocido ni mimos ni cariño. Estoy de acuerdo con ella; aunque me sabe mal por Carlos, que hoy ha tenido que aprender una lección muy dura. Y, de verdad lo digo, no es un niño que necesite de este tipo de lección.

Pero igual Michi ha querido enseñarnos más cosas. Gracias a ella, y a las peripecias de José Luis cuando intentaba encontrarle sitio en un refugio, nos hemos enterado de que en Castellón no hay servicio de recogida de animales abandonados, por ejemplo. Igual Michi quería que nos enterásemos (o de que no nos olvidásemos) de que hay muchos animalitos pasándolo mal por ahí fuera, muchas veces por nuestra dejadez y nuestro egoísmo. E igual su corta historia podría servirnos para hacernos el propósito de intentar ser algo más conscientes y respetuosos, con perros, con gatos, con las otras especies que soportan a estos vecinos tan gorrones e insensatos... empezando por nuestra propia especie.

Hemos quedado que esta noche, cuando estemos todos, la enterraremos en el jardín. Carlos me lo ha pedido esta mañana: "vamos a llevarla algún sitio donde la entierren, o la enterramos nosotros". [..] Dice Conchita (la profesora de Carlos) que está con los ojos llorosos, que dice que le duele la cabeza. Pero él no le ha contado lo que había pasado. [..] Qué día tan gris... está como todos los que hemos conocido a Michi.

Vamos a adoptar a otra gatita, la veterinaria nos ha dicho que hay muchas esperando una casa. No es para sustituir a Michi. Es, quizá, para darnos la oportunidad de demostrarnos que somos capaces de hacer bien las cosas. Y para seguir disfrutando de un cachorrito, que mira que son divertidos.



¿Ves Michi? Tu final tampoco va a ser un final, va a ser un principio, bonica, guapetona... Y no te vamos a olvidar. Seguro.

martes, 31 de octubre de 2006

Exabruptos gramaticales

Esta noche se me ha escapado un sintagma después de cenar. Me ha sabido mal porque aún estábamos en la mesa y no me gusta que la chiquilla esté delante cuando suelto algo así...

No sé que me pasa últimamente. Enseguida pierdo la paciencia y digo alguna barbaridad. Anteayer fue un complemento directo, pero es que los chavales de primero se estaban pasando tres pueblos; ahora resulta que los jueves tampoco se podrá clase, por culpa de la Champions.

Pero no sé, es posible que sea injusta, creo que también es problema mío. Antes, como mucho, se me escapaba un abverbio de lugar, o uno circunstancial, si tenía un mal día. Y desde hace unos meses, las locuciones determinativas se me amontonan, tengo que hacer un esfuerzo realmente importante para contenerme. Y no son mi único problema. Ayer mismo tuve que morderme los labios y contar hasta diez para comerme una perifrasis. Aún así, mascullé una subordinada comparativa.

Necesito vacaciones y relajarme un poco. No quiero que un grupo sintáctico me dé un disgusto...



Este jueves, 2 de Noviembre, conferencia de Juan José Millás en el edificio Hucha a las 19:30. Pásalo.

domingo, 29 de octubre de 2006

Cementerios



Ahora que se acerca el día de Difuntos y la tradición manda visitar el cementerio, sea lo que sea lo que allí busques, quería enseñaros un cementerio algo especial. Está en el zoológico de Lisboa y es un cementerio de mascotas.

Bueno, tengo que confesar que yo pensaba que esta entrada la iba a escribir Montse. Con esa idea le mandé hace un par de meses las fotos. Pero, al final, no ha podido ser ( "¡...estoy muy liada!". Je, y voy yo y me lo creo ;-) y me ha devuelto el encargo. Pues allá vamos. Como veis en la foto grande, se trata de una explanada en cuesta. No se puede entrar a pasear, porque está rodeado por una verja; supongo que has de ser "usuario" para poder entrar.




Pero eso no quita para que no puedas emocionarte con las tumbitas que ves desde la verja, que son muchas y muy distintas. Saqué varias fotos, pero creo que las que más me llamaron la atención son estas cuatro. Con las tumbas de Jack y de Jessica se me salió la lagrimilla. Vale, sí, estoy evidenciando mi lado más kitsch. Pero al mirarlas no puedo evitar pensar en las dos historias de amistad que cuentan y en que alguien pensó que habían sido tan especiales como para merecer ser recordadas así.

Aunque otras tumbas las superan en número.


Pompom, Nico y Rucha. Laika, Lolita y Tintim. Ahí tenemos dos auténticos mausoleos familiares. Con sus fotos y sus florecillas de plástico. E historias que imaginar sobre casas con varios perros, cachorros aprendiendo de abuelitos que se dejan morder las patas mientras intentan no perder la dignidad...

O saber qué diantres le pasó al pobre Tintim, que no pasó de ser un cachorrito.

Será una solemne tontería; el consuelo y el recuerdo tienen que nacer del corazón y el mejor sitio para alojarlos es tu cabeza. Pero, que queréis, al ver esas tumbitas del zoo de Lisboa, me acordé de mi Pepa y me dio una punzadita. No sé qué fue de ella cuando se la quedó el veterinario, después de la eutanasia.

Lo sé, lo sé, el mundo tiene problemas más indignantes y urgentes, pero...

sábado, 28 de octubre de 2006

Sin moraleja

¿Quieres que te cuente un cuento? Podría inventarme una historia de piratas, o una con una princesa y un dragón. El dragón sería feo pero buena gente. La princesa al final lo fastidia todo porque se empeña en ponerse un bolso que no hace juego con los zapatos. Por eso el dragón se lo quemó, pero el rey no se enteraba de la película y sólo se acordó de lo que había costado el dichoso bolso. Vale, no te lo había dicho, es que era un bolso pijo, de esos que llevan las princesas y que cuestan una pasta. Realmente, lo había comprado de rebajas y no tenía muy claro con qué ponerlo. Y el dragón, ahí donde lo ves tan feo, tiene un máster en estilismo; no, no preguntes es una historia muy triste (lo había intentado con los sistemas inteligentes, pero entró en un laboratorio con mal pie, remetió la cola y rompió un robot de tres dedos). Fue ver a la princesa tan mona y tan mal conjuntada y le subió algo por la garganta. Escupió fuego, claro ¡es un dragón, diantres!. El caso es que el rey todo eso no lo sabía y como tenía el pronto fácil, pilló un mosqueo tremendo y dijo algo de una recompensa por cazar al dragón. Pero, tranquilo, que el dragón además de estilista no tenía una escama de tonto. Escapó al puerto y se puso a trabajar descargando barcos de pesca. Le cundía mucho, porque agarraba el barco entero y lo sacudía. Además, podía asar las sardinas si le entraba gusa. No me hagas mucho caso, pero creo que lo dejó la semana pasada. Le ofrecieron un trabajo en una cadena que redecora tu vida. La princesa se compró un bolso más caro todavía (¡hay reyes que no aprenden nunca!). Para no meter la pata, se compró también los zapatos a juego. Es lo malo de las princesas, que aunque no tengan ni idea, tienen dinero. Claro, así no aprenden. Pero les cunde.

Gilipollas

Clínica Dental 964 21 66 02.

Mismamente.

Actualización: No era el cartel más bonito del mundo, pero lo estuve mirando media hora. Nunca se sabe cuando te van a doler las muelas.

Que no se mosquee nadie por el título, es un autohomenaje. No íbamos a dejar todos los bugs para el 2.0.

jueves, 26 de octubre de 2006

Nobody knows you...

Estaba llorando. En días como aquel llegaba a pensar que morir es una forma de dejar de llorar. No sabía por qué había empezado. No podía decir qué era distinto desde ayer, si nada había cambiado. Lo que hoy le resultaba rutinario, ayer también había sido rutinario; la ilusión que hoy no había tenido, ayer tampoco había existido; la caricia que hoy no fue, ayer tampoco había sido y el beso que hoy no había dado, tampoco lo había dado ayer...

Siempre empezaba igual, una pequeña lágrima, a saber por qué: una noticia en el telediario, una música que le emocionaba, el recuerdo súbito de alguien ido, el miedo irracional a un hipotético accidente. Y le seguía otra y otra y otra... Tampoco era un llanto violento. Lloraba despacio, como si fuera orvallo.

Estuvo así un buen rato. Reunió fuerzas para engujar una par de lágrimas, las últimas -se prometió- se han escapado, y se vistió. Decidió salir de casa, necesitaba aire...

En la plaza apenas había nadie; los niños estaban en el colegio y no hacía suficiente sol para atraer a los abuelos. Abrió el libro y empezó a leer.

Pero sabía que iba a empezar a llorar otra vez; siguió con el libro abierto e hizo como si leyera. Eres invisible cuando no se te ve la cara. Eres invisible cuando no quieres que te miren. Nobody knows you when you are down and out...

Volvió a empezar. El nudo en la garganta era demasiado fuerte y llorar parecía ya la mejor opción, ¿por qué no rendirse?. Era invisible, nadie la veía, nadie se iba a enterar, nadie se iba a extrañar, nadie se iba a molestar. Esta vez, el llanto la calmó. O tal vez terminó de agotarle y confundió el cansancio con paz. Morir, al fin y al cabo, podía ser una forma de dejar de llorar...

No podría decir cuánto tiempo pasó, pero paró, por fin. Quizás se había secado. Decidió volver a casa, tal vez aún tendría tiempo de hacer algo útil. Podría hacer algo especial, sí, un bizcocho para la merienda de los niños.

Pero nada más poner el pie dentro de la casa, se ahogó, se le cayeron encima las cuatro paredes. Se dejó ir sin pensar: ni en por qué lo hacía, ni en qué estaba ocurriendo, ni por qué parecía empeñada en volverse loca. Simplemente volvió a llorar, despacio, mansamente... Sin pelear, ni cuestionarlo. Ocurría.

Ni siquiera había cerrado la puerta de casa. Allí se la encontró la vecina cuando iba a pedirle algo de leche. No le preguntó nada: la cogió de la mano, la sentó en el sofá y la dejó, todavía llorando. Buscó la cafetera, la llenó y volvió junto a ella mientras esperaba a que subiera el café. Empezó a comentarle tonterías, a decirle sin decírselo que sabía que necesitaba llorar pero que tenía que dejarlo. Que necesitaba salir de aquel muro y que le iba a ayudar a intentarlo. Simplemente, hablándole y escuchándole. Al final cedió, y respondió a los chismes. Primero con monsílabos, luego ya empezó a hilvanar frases. Siguieron charlando y, al cabo de una rato, se atrevieron a contar un chiste.

Se dibujó una sonrisa como se dibuja un rayo de sol rompiendo un día de orvallo.

lunes, 23 de octubre de 2006

Alberto


Hoy me ha llegado un mail de Alberto. Lo que voy a hacer no es nettiquetamente correcto, pero si algo es cierto es que ni Alberto ni yo hemos sido en la vida correctos. Políticos, seguramente, pero correctos nunca.

No preguntéis por qué, pero servidora estuvo en la génesis de astur-list y soc.culture.asturies. Allí conocí a Alberto, uno más que, de mozo, sucumbió a lo que, ahora que somos ricos, llamamos eufemísticamente "Efecto Llamada", pero que realmente es el "Efecto Patada en el Culo": ve, hijo y búscate la vida, que en tu paisín no tienes ni pan ni futuro. Y que todo eso lo encontró en Argentina. Aunque siga echando de menos a su paisín.

Alberto me dice que está a punto de cumplir 70 años. Lo bueno es que no pierde la memoria y no olvida. Ni olvida por qué tuvo que irse, ni olvida cómo era su país cuando se fue, ni las cosas que habían pasado. Estoy por decir que por no olvidar, ni olvida las cosas que van a pasar.

Sólo nos hemos visto una vez, en una cena en Xixón, de aquellas que organizábamos cuando éramos más jóvenes y podíamos hacer 300 kilómetros sólo por ir a cenar; o igual era mucho más que ir a cenar y después estar horas y horas de sobremesa charlando.

Decía que Alberto nun ye politícamente correctu. En astur-list siempre provocaba... simpatías o incomodidad, pero nunca dejaba a nadie indiferente. Y si os reproduzco partes de su mail, es porque creo que sus ideas, cuando menos, merecen ser escuchadas. Si alguien se las quiere discutir, que se ponga en contacto conmigo, que yo les presento con gusto.


Hola a todos, aquí estoy aún, que no, que no me fui. A pesar de mi imposibilidad de ingresar a Astur-list, estoy aquí. No sé por qué causa mis correos no furan en astur-list [..]. Pensando y repensando, hace años que tengo como proveedor a Speedy, una empresa internacional que supongo no se encuentra en el índex por su perforación a los correos no deseados y por su vulnerabilidad a las infecciones, argumento que recuerdo me dieron en algún momento [..]. Ahora, después de algunos años pensando, porque me costó años el ordenar mis pensamientos, no se crean que es fácil, a meses de cumplir con 70 jóvenes primaveras, vengo a sospechar que no fue el servidor el que me indica off. Me parece que ha sido mi desacostumbrada costumbre de no pensar en consonancia con el ordenador, o por responsabilizarme de la algarabía dialéctica que se armó [..]. Se pensó que muerto el perro se acabó la rabia, sin darse cuenta que la rabia era lo mejor del perro y lo que se acabó es EL DIÁLOGO ja ja ja…

[..] Veo con alguna frecuencia el informativo internacional de la TVE, lo veo por imposición de mi mujer, la psiquiatra, que dice
- Es el mejor informativo de la tele
- Bueno
Ahí me quedo observando los recuerdos de las brigadas internacionales. HACE 70 AÑOS se despidieron de España… Y aparecen desdibujados el arrojo, la valentía, la honestidad y la propuesta de un acuerdo social diferente. ¿A quién le importa eso? si todos somos pequeños burgueses, con apetencias de ser burgueses terratenientes, si es posible. Entonces me pregunto ¿por qué nos molesta que se razone sobre la injusticia, el hambre de los pueblos, la desigualdad del consumo energético, la expectativa de vida en África?. Supongo que debe ser mucho más gratificante ocupar las neuronas en el apetito sexual, en degustar un buen vino, justificar la honestidad de nuestros políticos, socialistas, comunistas, populares franquistas clericales, los que busques, el que te guste, todos de honestidad comprobada, ya que se reiteran en la propuesta de los cargos para continuar (con nuestro beneplácito), sacrificándose por el bien común. Pero resulta que a mí, a pesar de ser un Sr. Burgués, ¿don Alberto me dicen?, me parece que las cosas no son como nos dicen que son, y creo firmemente que el mundo puede organizarse mejor y se va a organizar mejor. Entonces aquí surgieron las diferencias, y esas diferencias están dadas en principios básicos de propiedad. ¿El conocimiento es un bien común?, si nos hacemos esa pregunta la respuesta es sí o no, y en la respuesta está implícita la intención en el argumento que nos lleva a la propuesta de qué hacer.

BASTA. El motivo de este correo es saludarlos y no entrar en discordias, comentarles que estoy por producir un buen vino casero. Que en abril recibiré a unos parientes macanudos (son los terceros que vienen a visitarme), que lamento no conocerlos a todos y, fundamentalmente, no ser un buen escritor, para poder llenarlos de placer con mis ocurrencias y como [..] el deseo de libertad, igualdad y fraternidad de un crío de 27 años quedó flotando en los montes de Asturias, les manifiesto mi orgullo por los idealistas Asturianos que como él quisieron una vida mejor para sus hijos. Si los molesté pido humildemente disculpas y me lo hacen saber, caso contrario me tomaré el atrevimiento de enviarles comentarios de las cosas.

El Tapín.



Manda todos los comentarios que quieras, Alberto. Y perdona la indiscreción, pero hay gente que merece ser compartida.

sábado, 21 de octubre de 2006

Dreams

¿Sabéis cuando algo te hace daño y no puedes evitar hacerlo una y otra vez...? ¿Cómo se llamaba? ¡Ah, sí, masoquismo...!

Me la encontré ayer sin buscarla y me está empezando a obsesionar... Podría ser la banda sonora para un crimen perfecto...

TV On The Radio, Dreams.

jueves, 19 de octubre de 2006

Venus


Ayer vi por la televisión a una mujer que me tiene fascinada, y de la que estoy enamorada desde pequeñaja; no sé que sarao han montado en Londres, pero allí estaba, tan espléndida como siempre. Al verla, además, recordé una de las mayores locurillas de mi vida: ella estaba pasando una temporada en España y se me acababa el tiempo para verla en persona... y no sé muy bien cómo, pero de buenas a primeras me vi pillando un autobús en Valencia a las 12 de la noche, aterrizando en Madrid 6 horas más tarde y pasando frío y sueño y haciendo cola 5 horas delante del Museo del Prado. Pero mereció la pena. Aunque no se diera la vuelta para saludar...

Ya dije en alguna entrada que mi abuelo era pintor. Velázquez y Sorolla eran sus ídolos. Si hay algo que aún hoy me sorprende es que nunca tuviera problemas en que yo cogiera sus libros de pintura y los hojeara... nunca me dijo aquello de "¡Cuidado, niña!... que se rompe". Así que, ahí me tenéis con 5 añitos jugando entre láminas de Velázquez y de Sorolla como telón de fondo para dos figuritas de cerámica que eran "mis muñecas" (y lo sorprendente es que libros y figurillas resistieron todos esos juegos). Con el tiempo, empecé a pasar de las figurillas y empecé a mirar mejor los libros.

La galería de retratos de Velázquez me fascinó. No sé por qué, pero el primer cuadro que me hizo gracia fue "Vieja friendo huevos". Bueno, sí sé por qué me hizo gracia: no usaba una sartén como mi madre, usaba una vasija de barro. Y aquí una, nacidita en el boom del acero inoxidable, no podía creer que aquello no estallara. Pero, claro, para esta niña lo que comenzó a ser irresistible era toda la galería de bufones, enanos y freaks que este buen hombre pintó.

Y me la encontré a ella. Una señora espléndida, desnuda, ahí, sin ninguna vergüenza, y, para colmo de males, contemplándose en un espejo. Vamos, una señora que se estrellaba contra todos los preceptos sociales que entre el cole y el catecismo intentaban incrustarme en la cabeza, a saber, las mujeres decorosas no andan por ahí desnudas; y, mucho menos, se regodean en su desnudez. Y, vamos, de gustarse ¡ni hablamos!... que eso ya es para anatemizar.

Porque la señora está espléndida, la señora está desnuda, la señora se está mirando y la señora se está gustando.

Con los años aprendí a mirar el cuadro. Desde el sentimiento de culpa de las primeras veces (si es que ¡tiene que ser pecado mirarla!) pasando por las miradas en diagonal -para escapar del sentimiento de culpa, como quien no quiere darle importancia- años después, hasta atreverme a contemplarla de frente con los ojos y con la cabeza. Ese culo tan rotundo, esa curva en la espalda y los hombros relajados, ese ser consciente del propio poder de atracción y sentirse a gusto con él. La falta de elementos masculinos en el cuadro... (he oído a veces a "entendidos" decir que se mira después de hacer el amor. En fin, si así se sienten más satisfechos y les sirve de consuelo... )

No me gusta mucho opinar sobre machismo y feminismo. Yo sigo diciendo que me limito a vivir y prefiero no hablar sobre lo que hay que vivir. Vale, sí, todos hacemos chistes de vez en cuando y a veces es imposible resistirse a hacer un comentario irónico. Pero, repito, soy de la humilde opinión de que no hay que hablar, hay que vivir; por eso me suele costar dar opiniones sobre cosas las cosas que me importan y a las que creo que contesto mejor al vivir cada día, de acuerdo a mis ideas y sin dejar que me las chafen.

Aprender a mirar a Venus mientras se ella se contempla tan descaradamente, sin visos de vergüenzas mojigatas, sabiéndose bella sin pedir disculpas por ello... pero sobre todo, sabiendo que es una mujer y estando contenta y satisfecha de serlo. Seguramente me ha ayudado a intentar ser la persona que me gustaría llegar a ser. Mientras tanto, se intenta. Intento mirarme en ese espejo de cada día, descaradamente, sin vergüenzas, felicitándome cuando lo hago bien y admitiendo los errores cuando lo hago mal. Y, por encima de todo, estando satisfecha de ser una mujer.

Dinero público para obras públicas

¿Dinero público para construir autopistas de peaje?
¿Dinero público para construir colegios privados?
¿Dinero público para construir urbanizaciones de lujo?
¿Dinero público para desarrollar software propietario?

...a ver si es verdad que estamos todos tontos...

domingo, 15 de octubre de 2006

Western Front



Carbon/Silicon tiene un nuevo trabajo, Western Front. Y, como siempre, lo podéis encontrar gratis en su portal, Carbon/Silicon: Tony James & Mick Jones.

¿Referencias? "I believe in MP3, I believe in P2P, I just burnt my own CD, the day the music was free". Bueno, y aquí ;-)

Y, como ya dije una vez: ¡Además, son buenísimos! :-D

sábado, 14 de octubre de 2006

Sin excusas



Y, si ya habéis cenado, pasaos por Escolar. Se ha currado mucho más que yo la entrada.

Una cree estar segura de lo que sabe...

... hasta que descubre todo lo que ignora :-D !!!

Y qué peligro que tiene María con un atlas en la mano ;-)

viernes, 13 de octubre de 2006

En blanco y negro...


Os presento a servidora con 3 añitos. No es porque sea yo misma, pero me encanto.

Por esas épocas, no había guarderías y hasta los 4 años que comenzabas en parvulitos tu reino era todo lo largo y ancho que permitía el pasillo de tu casa. Una época con un ritual matutino que en mi caso era el desayuno con Cola Cao, bajar a Macho a comprar el pan y la leche, pasar por casa de mi abuela, ir hasta el mercado y ya, de vuelta a casa, dar vueltas alrededor de mi madre, incordiándole mientras ella intentaba limpiar... Por la tarde tocaba costura, pero es para otra historia.

La limpieza de la casa se hacía con la presencia impepinable de la radio. La radio encendida, mi madre cantando.

Eso sí, era la radio de la época. El idioma del imperio imperaba por doquier y lo que escuchábamos eran versiones de canciones que triunfaban en el extranjero y a nuestra manera; esto es, convenientemente traducidas al castellano...

De todas esas canciones, me cuenta mi madre que hay una que aprendí casi antes de saber hablar. ¿Recordáis la canción Down Town? En el resto del mundo la hizo famosa Petula Clark, tal y como testimonia este vídeo de you tube.

Pero la versión que cantaba mi madre, la que oíamos en la radio española de 1966, era una versión de "Los Pájaros Locos" y se titulaba Chao, chao (seguramente, por influencias de la versión italiana de Down Town). Me ha costado encontrarla, pero al final he dado con la letra. Dice mi madre que ella cantaba y que cada vez que tocaba un "chao, chao" emergía una vocecita del fondo del pasillo y se le adelantaba... era yo.

Pues nada, el otro día limpiando apareció por ahí el típico CD que te regalan o que viene de oferta, el típico "Años Dorados", o "Éxitos de toda la vida" vaya usted a saber, y me encontré con Down Town. Va por ustedes, por si queda algún nostálgico más...

martes, 10 de octubre de 2006

..try to catch a Bandersnatch


Vaya. Y mira por donde, no tuve nada que decir. Por una vez, me quedé callada.

Recuerdo el día que llegaste a la oficina. No me gustó tu pinta y te catalogué como "persona a evitar". Sí que debe ser verdad eso de que soy medio meiga. Me hubiera ido mucho mejor siguiendo mis instintos y manteniéndote lejos.

Pero no pude. Bueno, si soy sincera los primeros meses me entraban ganas de cerrarte la boquita cada vez que la abrías. Tienes que reconocer que soltaste más de una de órdago. Claro que no sé si con el tiempo me acostumbré a tus barbarideces, o si aprendí a entenderlas correctamente... Y, seguramente, tú también encontraste tu propio espacio, sin necesidad de reafirmarte contra viento y marea, sin soltar lo primero que se te ocurría sobre cualquier tema. Aprendiste a escuchar... seguramente en cuanto te diste cuenta de que no necesitabas gritar tanto, y que tus opiniones eran más interesantes cuando dabas razones que cuando pegabas desplantes. De repente, descubrí que disfrutaba hablando contigo.

Y sí, para que te voy a engañar. Pasaste a ser parte imprescindible de mis días. Lo del almuerzo se convirtió en un rito: llegar a la oficina, organizar la faena, dejar listo lo más urgente y a eso de las 11 bajar y hacernos el cafelito, mientras hacíamos planes para conquistar el mundo. Fuiste la primera persona en felicitarme por dejar de fumar y por pasarme a las tisanas y por substituir los bocatas de lomo grasiento por ensalada de frutas. Después del almuerzo volvía a la mesa con ganas de arreglar el mundo. Hubo un momento en que hasta me sentí con fuerzas para acabar con la hambruna africana, las guerras, el cáncer y la subida de las hipotecas.

Si tengo que volver la vista atrás, es posible que me sorprenda a mí misma cayendo en la trampa de tus zalamerías... Sí, sí, mucho presumir de que esas cosas no me afectan, pero la verdad es que me fueron derritiendo. ¿Para qué engañarme? No sé cuántas veces busqué excusas para reclamar tu atención o para incorporarte en mis equipos y que tú estuvieras allí, trabajando conmigo. No sé si alguien más se dio cuenta. Y casi que prefiero no pensar en ello, por miedo a morirme de vergüenza. Prefiero hacer el imbécil desde la ignorancia.

Un día me di cuenta de que no era simplemente tu compañía... casi me muero al descubrirme suspirando porque no estabas, al notar que estaba temblando porque no estabas; estaba temblando porque deseaba que estuvieras allí... simplemente porque te deseaba. ¡Oh, estupendo!. Total, sólo soy una mujer casada, con dos hijos y 10 años mayor que tú y...

"¿Y qué?". No sabes cuántas veces me retumbó en la cabeza esa pregunta. No sabes cuántas veces cerré los ojos y murmuré tonterías, cuántas veces sentí una piedra sobre el pecho impidiéndome respirar, cuántas veces empecé a llorar histérica y con miedo a que me pillaran y tener que explicar qué diantres me pasaba, cuántas veces abracé a mis hijos para dejar de pensar lo que estaba pensando, para alejar esas telarañas negras de mi cabeza... "¿Y qué?". "¿Y qué?". "¿Y qué?"....

Todavía no sé cómo no me descubrí, cómo no me descubrieron, cómo no me descubriste. O igual, sí te diste cuenta. De repente, ya no venías todos los días a almorzar y ponías excusas para no quedar después, ni venir a las cenas de la oficina. Claro que no sé si eran imaginaciones mías, empeñada en situarme en el centro de tu universo - no te rías, es que de ilusión también se vive - o, claro, si ya le habías conocido...

¡Qué ironía! Como quien dice, me has pedido tu bendición: has venido y me has confesado que has conocido a una persona increíble, que no puedes imaginar tu vida sin esa persona, que estáis saliendo desde hace meses, que no me habías dicho nada por si no salía bien... El único día en que hubiera pagado por perderte de vista y allí seguías, contándome los detalles. Yo, con mi hipócrita sonrisa congelada mientras notaba otra vez la piedra en el pecho, lamentando todas las ocasiones en que había pensado tirarlo todo por la borda - mi matrimonio, el trabajo, lo que fuera - y no me había atrevido a decirte nada. O, lo que es peor, agradecida por no haberlo hecho y haber evitado el ridículo más absoluto.

¡Cómo no iba a quedarme callada! ¿Dije "" cuando me preguntaste si sería tu testigo en la boda, verdad? Dije sí. Y me quedaré ahí callada, preguntándome si acaso mi mejor amiga se hubiera transformado en mi más querida amante si no se hubiese cruzado ese hombre en nuestro camino.

lunes, 9 de octubre de 2006

Meme introspectivo

Sí, meme introspectivo. Va luen, te dice eso, te lo pasa y se queda tan ancho. Normalmente me hacen gracia los memes, pero es que ahora se trata de hablar de entradas de tu blog. Pues, con permiso, como no está muy definido lo que hay que hacer, me limito a comentar las entradas que creo que han provocado más visitas, pasando de meterme a valoraciones más subjetivas.

Bueno, pues la campeona de esta categoría la publiqué hace poco, Crimen perfecto. Alguien pensó que era digna de proponer para un meneo. Y ya me tenéis un domingo por la tarde, aburrida, mirando mis estadísticas y flipando por colorines al ver que el número de vistantes de mi blog se incrementaba misteriosamente sin haber publicado nada. Claro que más flipó mi familia cuando empecé a decir como una imbécil, "me han meneado, me han meneado..." No, no llegó a la portada, se quedó en una propuesta; pero, con eso, ya hice bastante el paripé (¡qué vergüenza!). Menos mal que ya está cerrada...

La que también tiene mucha guasa es la de Tombatossals. Lo vuelvo a decir: el texto es de Merche y los dibujos de María. Y para mayor inri, las visitas caen casi todas porque alguien me donó en los comentarios la historia completa de Tombatossals. Por lo que yo no contribuí prácticamente en nada y, además, se da la paradoja añadida de que la gallega del Planet Castelló está recibiendo una gran número de visitas por culpa de búsquedas relacionadas con temas populares valencianos..

Otra que sigue siendo muy famosa, y ya hace tiempo desde que la publiqué, es la entrada Toffees de café con leche. Bueno, mentiría si no dijera que me hace ilusión. El relato se me ocurrió casi de corrida y no creí que fuera capaz de acabarlo.

Y, para acabar, sí que me siento orgullosa del número de visitas que aún sigue generando la entrada Carta a un amigo ausente. Yo no sé que me dio Ernest, pero es un orgullo escribir sobre él. Además, es una satisfacción poder completar la entrada a estas alturas en que ya sabemos que Alba va a poder estudiar lo que quería. Sólo me falta desearle la mejor de las suertes y que disfrute de su estancia en la universidad tanto como yo lo hice (y todavía hago :-).


Eso sí ¿a quién le paso yo esto? Mi yo maligno hace que piense en Fabrizio ¿se atreverá a elegir sólo 4 ó 5 de sus entradas? :-D

Y todos los demás quedáis invitados también.

viernes, 6 de octubre de 2006

Infinitivos

Amanecer. Respirar. Sonreir. Sentir...

Beber. Comer. Respirar. Tocar. Mirar. Enseñar. Reflejar. Buscar. Encontrar...

Andar. Correr. Jadear. Sudar. Latir. Flaquear. Suspirar. Llegar. Respirar. Saltar. Masticar...

Soñar. Contemplar. Fantasear. Holgazanear. Dormir. Susurrar. Silbar. Canturrear...

Brisa. Piel. Sol. Sombra. Olor. Sabor... Despertar. Brillar.

Despedir. Llorar. Pensar. Recordar. Añorar. Querer. Reir. Consolar. Comprender. Compartir. Charlar...

Odiar. Amar. Morder. Temblar. Gritar. Desear...

Dudar. Esconder. Disimular. Negar. Temer. Mentir. Robar. Despreciar. Rogar. Herir. Maldecir. Ocultar. Abusar...

Leer. Pensar. Deducir. Planear. Desarrollar. Crear. Resolver. Conversar. Comunicar...

Besar. Rozar. Creer. Confiar. Llenar. Hablar. Disfrutar...

Juego. Ilusión. Caricia. Amistad. Complicidad. Guiños... Te quiero.

sábado, 30 de septiembre de 2006

Ustedes sabrán disculparme...

...pero es que hoy me he levantado, me he mirado en el espejo y me he gustado.

Y me he aprestado a tomarme cumplida venganza de un ser diabólico que me estropeo mi adolescencia: cierto señor italiano (lo siento Fab, de Italia no sólo vienen cosas buenas como la nutella ;-) se empeñó en amargar mis 14 añitos con una cancioncilla hortera de estribillo pegadizo... tan pegadizo, que mira si han pasado lustros y aún hay algún insensato que la recuerda.

A lo que iba. No podía dejar la cosa así; necesitaba desquitarme de algún modo... o cambiar de nombre. Afortunadamente, un buen día, los chicos de U2 acudieron en mi ayuda y consiguieron exorcizar unos cuantos demonios. ¡Gracias! Era justo lo que necesitaba para levantar cabeza ;-)

Pero pasó el tiempo y conseguí hacerme un poco más sabia. Descubrí a Van Morrison y me reconcilió con el mundo. Resulta evidente que me sobran los motivos... ¿o no? ;-)

Pero fue una chica menudita y muy cañera, que consigue rehacer las canciones ajenas y convencernos de que son suyas, la que hizo que definitivamente dijera: ¡Albricias!.

Muchas gracias, madrina...

Hmmm... va a ser verdad que la megalomanía bien (o mal) entendida empieza (y acaba) por uno mismo :-D

miércoles, 27 de septiembre de 2006

I love this business

Y es que, realmente, vale la pena.

¿A que no sabes qué locura he hecho esta mañana? Me he gastado 45 euros en un libro, que me he enterado por casualidad de que tú recomiendas. Un tochón de Gödel, Escher y Bach. Lo he empezado esta tarde y a los 10 minutos ya estaba bajándome canciones de Bach. No sé que me habrá pasado, será la luna.

Será la luna. Un beso, guapetona... no veas que cara de imbécil se me acaba de poner ¡Gracias! :-)

sábado, 23 de septiembre de 2006

Efecto llamada



(De aquí)

viernes, 22 de septiembre de 2006

Patentes



Ya están otra vez, intentando colárnosla por todos los medios.

Javier lo cuenta mucho mejor que yo.

miércoles, 20 de septiembre de 2006

Decíamos el milenio pasado...

Ayer fue el cumpleaños de mi hermano. Tiene siete años más que yo. Y por la tarde me di cuenta de un pequeño detalle; creo que estaba hablando con xuzo. Cuando empecé a dar clases aquí, tenía como unos ocho años más que mis alumnos. Más o menos, lo que me lleva mi hermano mayor.

Este año la UJI cumple 15 años... siendo como soy socia fundadora, no hay que ser una fiera para hacer el cálculo: cuando empiecen las clases, seré veintitres años más vieja que mis alumnos de primero. No, si cuando hay días que me da rabia comprobar que los vaqueros que llevo son más viejos que mis alumnos ¡es por algo! :-D

Pero, claro no lo puedo evitar ;-) , seguí dándole vueltas al tema... si tengo en cuenta los años que di clase en el Poli, mientras tenía la beca FPI, llego a la bonita conclusión de que estoy a punto de cruzar una línea fatal. Dentro de nada estaré dando clases a personas que ni siquiera habían nacido cuando empecé a dar clases.

¡Ay! ¿Cuándo pasé de "hermana mayor" a "mamá"? Y, vamos, lo que te rondaré morena... Dentro de nada diré aquello de "...podrían ser mis nietos". Lo malo es que, además, será cierto :-D

No sé, pero algo de todo esto me encanta. Cuando empecé estaba acojonada (¿Se puede decir acojonada en el blog? Ah, que sí, que por una vez, vale...), pero tenía claro que entrar a trabajar en un banco, y en RPG II, no era lo mío. Y, de alguna forma, yo había estudiado con becas y me parecía justo que lo que la sociedad había invertido en mí se devolviera de alguna forma a la sociedad; me parecía bastante más útil incorporarme a la universidad que a una empresa privada. Habrá quien diga que soy idiota (mis alumnos de la época :-D "...pero, mujer ¿qué haces aquí por tres duros en lugar de estar ganado dinero?"), que soy una romántica estúpida (seguramente ¿y qué?) o, simplemente, que no quise meterme en la privada por falta de agallas (va a ser eso: la última vez que me lo miré respiraba fatal debajo del agua :-)

El curso pasado éramos 6 profesores en la asignatura de programación de primero. Cuatro de ellos habían sido alumnos míos. ¿Qué queréis que os diga? Lo pienso despacito y empiezo a hincharme de gusto... No sé, ¿el sueldo de la privada es tan bueno? Déjame que lo piense...

Va a ser que no.

domingo, 17 de septiembre de 2006

Sol de otoño

Ya no tengo fiebre, así que no está claro que excusa voy a poner. Bueno, la verdad, no creo necesitar excusa. Simplemente es que hay cosas que me he propuesto no decir en tu casa, así que las voy a decir en la mía.

¿La fiebre? Nada, una gripe tonta; va a tener razón mi madre y hay que tener cuidado con el sol de otoño. Y el jueves me pegué una buena insolación. Me pasé casi una hora en el ágora y el sol pegaba que daba gusto. Sí, ya sé que me vas a decir que a mis años tengo que ir con más cuidado pero ¡serás puñetero! si alguien tiene la culpa eres tú. Bueno, y esa pastelera costumbre de los aniversarios que, de verdad, parecemos idiotas con tanto fijarnos en el calendario.

No sé, creo que todo empezó el lunes. Es que Merche se ha hecho socia y le pregunté si ya tenía la cuenta y eso. Y me dijo que no y que no sabía quién se la iba a apañar. Claro, yo me quedé calladita, pero me acordé de que yo tuve un mail de bienvenida de lujo en su día y de que tuviste el detalle de explicármelo todo en Pascal, para que me aclarara bien ¡cómo para perderse! Así que ya me quedé medio chunguilla...

Y luego el miércoles se juntó tanta peña que, claro, el jueves se me cayó el despacho encima. Hubo un momento en el que salí huyendo a ver si encontraba a alguien pero, nada, ni san pito pato. Bueno, sí, pero no era cuestión de vomitarles encima todo el potaje a ellos. Ya me entiendes. Así que allí me quedé en el ágora intentando que el sol me calentara un poquito porque me sentía de hojalata. Menos mal que por la tarde acudió en mi ayuda el general Custer, sin séptimo de caballería, y sin tener que contarle nada ¡cómo si yo tuviera algo que contarle a él! Nada, que es un cielo y luego se queja de que le haga proposiciones honestas...

Y supongo que entre el solete de mediodía y la que cayó por la tarde se crió mi gripe. Con los ánimos en pleno caldo de cultivo, además.

He pensado mucho este año en todo lo que ni sabía, ni intuía, ni supe ver, y me he asustado de lo fácil que es ignorar. Tampoco sé qué hubiera pasado de haber sabido algo... seguramente hubiera movido el culo cada vez que me decías que ibas a almorzar a la UJI, disparada hacia la cantina. O no. Igual me hubiera agobiado más y no te habría soltado la animaladas que te soltaba a cambio de tanto mail zalamero.

Supongo que en eso también tengo que darte las gracias. Aunque tu efecto en mí, al final, fuera como el del sol de otoño. Es curioso, ahora que lo pienso creo que es la segunda vez que te llamo eso. Y las dos veces llorando, aunque eso en tu casa no lo diga.

miércoles, 13 de septiembre de 2006

Crimen perfecto

Cometer el crimen perfecto es fácil, siempre y cuando se sea paciente y no se tenga prisa: es un proceso lento. Este último punto es básico si se pretende tener éxito y no ser descubierto, salvo cuando ya no exista ninguna posibilidad de volverse atrás.

Se empieza analizando a la persona que se pretende destruir. Saber a qué aspira, con qué sueña, a quién ama, qué quiere hacer y qué no haría nunca. Con qué medios cuenta y con qué apoyo, quienes son sus amigos y quienes le odian. Quién le ama.

Hay que empezar por algo fácil, una pequeña desilusión. Una pequeña puñeta que provoque un ligero contratiempo que produzca como respuesta un "¡No pasa nada! Será por falta de nuevas oportunidades...", a lo que se responderá con una sonrisa de ánimo y un "Venga, tú puedes..." Será suficiente con 5 ó 6 de estos episodios.

Una vez en este punto, ya se puede proceder de una manera algo más agresiva y empezar a poner excusas para que un proyecto factible se vaya convirtiendo en algo cada vez más lejano. Se puede optar, incluso, por la actitud conformista y conseguir que el individuo en cuestión esté realmente convencido de qué no quiere hacer eso de verdad, que eran otros, sus padres, sus vecinos o sus amigos, los que esperaban que hiciera eso, pero que él, de verdad nunca lo había deseado, sólo intentaba hacerlo por no desengañarlos. Muy seguramente, con socavar 3 ó 4 sueños habrá bastante.

El siguiente nivel conjuga el creciente desaliento con un amago de victimismo. El individuo acaba convencido de su mala suerte, de lo poco que le han ayudado las circunstancias (más tarde, pero sólo de pensamiento, también le echará la culpa a los que están a su alrededor) y de lo bueno que es él y lo injusto que es el mundo. No daré aquí una medida del número de experimentos necesarios a esta altura del proceso, pues puede depender del individuo en cuestión. Pero se puede averiguar cuando debe finalizar esta fase sin más que observar los síntomas de la siguiente.

En ella el individuo está completamente convencido de que es un inútil y el nivel de victimismo se eleva casi al cien por cien. Tiene algún episodio esporádico de reacción, intentando sacudirse de encima la desidia pero, en general, prefiere rendirse y no luchar ante lo evidente: ha consumido todos sus sueños, ha perdido su potencial y no sabe qué hacer. Lo más cómodo, evidentemente, es dejarse llevar por lo demás, sin aportar nada constructivo. Puede incluso caer en algún tipo de dependencia psicotrópica y de consumo de substancias tóxicas, como alcohol, que le reafirmarán en su particular caída hacia no se sabe dónde. También es posible que provoque episodios agresivos en su entorno, no sé sabe si para vengarse, si para llamar la atención o como forma de conseguir que la simpatías que aún pueda conservar se transformen paulatinamente en odio.

En todo lo anterior cabe destacar que se ha eludido evitar en la redacción del informe lo que resulta ser más chocante: el espisodio es completamente autodestructivo. Esto es, el proceso descrito será llevado a cabo por el propio individuo a matar. Se cobra así la ventaja de disponer de información privilegiada a la que sólo el propio interesado puede tener acceso desde el mismo momento de su nacimiento, y de no tener ningún tipo de duda sobre cuál es el nivel de autoestima, cuáles son los sueños más apreciados (los primeros que deben ser atacados) y cuáles las excusas que resultarán más convincentes.

El resultado: la persona desaparece. No se trata de un suicidio sino de una muerte real, pero no física, de la persona. Poco a poco. Tan poco a poco que quienes le quieren apenas son conscientes del proceso de transformación; un día se dan cuenta de que la persona a la que amaban no está y en su lugar un extraño ha ocupado su espacio.

Y se consuma el crimen perfecto: ¿quién les hará caso cuando denuncien su asesinato si el cuerpo sigue vivo?

lunes, 11 de septiembre de 2006

Homenaje a Hofstadter

Recursividad: Veáse Recursividad.

Conceptos relacionados: Recursividad indirecta.


sábado, 9 de septiembre de 2006

Losing my religion

Hay canciones que te acompañan toda la vida. Quizás porque permiten que las reinterpretes y, de repente, las palabras cobran otro sentido, parece que "crecen contigo". O, simplemente, es que tienen un sentido que nunca has sabido interpretar pero está ahí, esperándote, para cuando necesitas escucharla y sabes que tendrán ese significado que necesitas... quieras o no quieras escucharlo. Porque habla demasiado claro de lo que sientes por una persona.

Oh, no I've said too much... I haven't said enough I think I thought I saw you try


............................

That's me in the corner
That's me in the spotlight
Losing my religion
Trying to keep up with you
And I don't know if I can do it
Oh no I've said too much
I haven't said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try

But that was just a dream
To try, cry, why try?
That was just a dream
Just a dream, just a dream
Dream

..................................



Hoy la he escuchado varias veces. Y hasta he encontrado el vídeo, casi ni lo recordaba...

viernes, 8 de septiembre de 2006

Mucho ojo...


Soy consciente de mi miopía desde los siete años.


Miopía Defecto de la visión consistente en que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo forman foco en un punto anterior a la retina.



Cuatro hermosas dioptrías en cada ojo. Pero este verano me he hecho gafas nuevas, y han decidido que sólo necesito cristales que corrijan tres dioptrías y media. De hecho, sólo necesitaría corregir tres en el ojo derecho, pero les pareció excesivo tanto cambio de repente.

¿Qué bien, no? Pues igual, no:


Presbicia Defecto de la visión consistente en que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo forman foco en un punto posterior a la retina.


Siempre me cabe la esperanza de ver perfectamente dentro de 20 años...

martes, 5 de septiembre de 2006

Lección práctica de gallego

En gallego, "besos" son bicos y "madre" es nai.
Luego "besos de madre" es bicos de nai.

Con todos ustedes, esta maravillosa canción Besos de madre :-)
(de Springsteen, pero sobre todo de Patti Smith).

A Edipo, con todo mi cariño...

viernes, 1 de septiembre de 2006

En un país multicolor...


"¿Por qué sonríes?"

Hmmm, ¿qué...? ¿qué dice...?

"No estoy sonriendo..."
"Que sí, que estás sonriendo, ¿en qué piensas?"

¿En qué pienso? En la abeja Maya. Igual por eso sonreía: ya tiene narices, eres como la canción de la abeja Maya. Pegadiza. Me resulta insoportable de tan pegadiza y tan cantada que la tengo. Sé que no debo cantarla, pero se me engancha y le empiezo a dar vueltas y vueltas y no puedo parar y ahí sigue y sigue y sigue, rebotando por mi cabeza sin parar... y rebotándome a mí... a veces me atrevo a susurrarla en voz bajita, cuando nadie me oye. Pero me oigo yo y entonces sé que me ha enganchado.

Escucha a tu corazón, eso decía la pintada. Muy buena la pintada. Muy bueno el consejo.

Y muy inútil, también. Si sigo escuchando a mi sentido común me haré daño, si escucho a mi corazón te haré daño a ti. ¿Y dices que sonreía? Pues vale. Será que tarareaba mentalmente alguna estrofa de la dichosa cancioncilla...

miércoles, 30 de agosto de 2006

Meme :-)


Me pasa Tokio un meme, que me ha hecho gracia (a) porque creo que se lo ha inventado ;-) (b) porque es una tontería muy a propósito para retomar el blog y (c) porque me toca un tema que me hace tilín ¡las fechas de nacimiento! :-)

[meme on]

En Birthday Calculator introduces tu fecha de nacimiento y te proporciona "interesantes" datos sobre ti, como el día de la semana en que nacistes (sábado), tu edad en segundos(1.315.839.594), las canciones que estaban de moda ese año, la edad equivalente en un perro (5'9 años), las velas que tendrás que apagar en tu próximo cumpleaños (y las calorías que se producirán al quemarlas) y... los famosos que comparten tu cumpleaños. A mi me ha salido entre otras cosas:




Es lo que tiene nacer un 19 de diciembre...

Se lo paso a:
Marte
Luen
Aniwiki
Loliquiturri
Inconsciente :-)

[meme off]

Que conste que lo de la "embrujada" me parece una puñalada trapera :-/ Y me parece fatal que no salga el que nació en mi mismísimo día: Arvydas Sabonis :-). Para otros nacidos en mi día: 19 de diciembre (está mal, no salgo yo... ¡aún! ;-)

¡Pásalo!

Pasen y vean.

Con las pilas cargadas...

...y un bonito "moreno de copiloto" :-D

Vuelta al cole y, por favor, que quien esto escuche se dé por aludido :-)

viernes, 28 de julio de 2006

Pero no por ser vacaciones...

...hay que relajarse del todo :-/



(by ramon)

Vacaciones


¡Venga, que me voy!

Lo siento pero si no lo digo reviento; y, además, por estas fechas es lo que toca ¿no?. No llego a ser tan aseada como luis, pero sí que he echado mano de la viamichelin para planificarnos el recorrido. Aquí está la ida:

por Burgos y Gijón, hasta mi pueblo, Fene. Tres semanitas con la familia y a emprender la vuelta,

por Lisboa, Mérida (el alcalde ¿no os recuerda a Bono con las cejas de Zapatero? :-/ ) y Cuenca (¡espero que no se nos aparezca Perales! ;-) ).

Como no sé cómo irá la cosa ciberespacial por mi pueblo, así que aprovecho para deciros que os echaré de menos tanto como vosotros a mí (... y cada cual que piense lo que quiera ;-). Sacaré fotos, aunque no sé yo si llegaré a engancharme con lo del flickr :-D. Muchos besos...

sábado, 22 de julio de 2006

Superjuez


Nuestro corresponsal en el FIB nos ha hecho llegar hace breves momentos esta noticia:

Anda, échale un vistazo a esta noticia de El País. A los chicos del grupo los conozco de vista, y además publican sus canciones con licencia Creative Commons :-)


Por si os da pereza leer la noticia en El País (o no os deja, que sigo diciendo que no he visto portal más caprichoso en cuanto a política de pago, esto lo ves, esto no lo ves :-/), el resumen sería: un grupo pretende rendir homenaje al juez Garzón y a su paso por la vida pública española, adoptando su nombre. Registran el dominio http://www.superjuez.com, donde alojan su portal y ponen a disposición del respetable su música (que, por cierto, me gusta). El día 21 han decidido deshacer el trío Garzón y poner en marcha el grupo Grande-Marlaska. Por lo visto el equipo de abogados del juez Garzón les requiren para que no utilicen fotos del juez Garzón y para que cambien el nombre del dominio. De ahí el cambio de nombre. En palabras del grupo: "[..] En realidad, nos habíamos dado cuenta de que no tenía sentido seguir llamándonos Garzón. El objetivo del nombre era homenajear al juez más grande de España. Sin embargo, el tiempo, ese juez supremo que da y quita razones, ha dictado sentencia por nosotros. Todo lo que sube, baja. Hay que mirar hacia el futuro. Desde hoy, viernes 21 de julio, el grupo Garzón pasa a llamarse Grande-Marlaska".

Bueno, no sé, si el señor Garzón no quiere tener nada que ver con un grupo me parece estupendo. Remarco la noticia porque sí que hace algún tiempo que me da vueltas por la cabeza un tema. Hace unas semanas, y también en El País mira tú por donde, se publicó una entrevista a Grande-Marlaska. Esta entrevista fue comentada en la web de Escolar, que remarcó la parte en la que el juez hablaba de su marido. En su día, hubo cartas al director en El País, diciendo que no estaban de acuerdo en que se hablara de la vida privada del entrevistado, que no tenía sentido.

No recuerdo que ese tipo de protestas se produzca cuando el entrevistado es una persona heterosexual. De ello deduzco que hay gente que esto del matrimonio homosexual no deja de verlo como una extravagancia que... que... ¿qué? ¿esperáis a que pase de moda?

Pues os vayáis sentando. Me encanta que haya jueces, abogados, médicos, peluqueros, limpiadores, deportistas, cantantes, profesores, militares... etc. etc. etc. homosexuales(*) y dispuestos a dejarse la piel para educarnos.

Olé Grande-Marlaska. Y pasaos por la web de Grande-Marlaska.

(*) Lo sé, lo sé, sólo he usado el masculino. Pero que eso no os confunda, me refiero a ambos sexos. Si os molesta colocáis las arrobas y/o los femeninos correspondientes. Yo es que he decidido no confundir género con sexo, lo siento... Lo he decidido después de ver la última encuesta europea de empleo. Parece que los políticos sólo se preocupan de arrobas y palabras, y que con eso ya hacen los deberes para no ocuparse de los hechos. Pero eso daría para otra entrada...

La puerta de mi despacho


Sé que al leer este título, los que me conocen, y han pasado por mi despacho, se reirán. Para los que nunca hayáis pasado por allí, os diré que hace unos cuantos años descubrí que había un pequeño desconchado en la puerta. Coincidía que estaba "calentita" con una discusión que habíamos tenido, no sé si en el área o en el departamento, sobre la política para sacar nuevas plazas de profesor y que, además, había recibido por enésima vez por correo electrónico el documento "Porque a Dios le denegaron una plaza universitaria" (bueno, en la versión que he encontrado para enlazaros, le llaman de otra forma pero el espíritu es el mismo...). Si estaba enfadada era porque en la tal reunión, en mi opinión, se habían fijado unos criterios muy cañeros para ser profesor titular (que se supone que es la situación "normal" en la universidad) mientras que para ser catedrático se estaban poniendo unos criterios bastante relajados en comparación (cuando se supone que es la situación "supranormal" en la universidad). Cosas de que en la reunión hubiera más gente con ganas de aspirar a la cátedra que a la titularidad, supongo...

Como decía, estaba enfadada, ví el desconchado, me acordé del documento, lo imprimí y lo pegué a la puerta para que "tapara el agujerillo". Bueno, ese documento ya no está en la puerta, pero a cambio la puerta (y alrededores) está empapelada con recortes. Lo que más abunda son chistes de Forges y El Roto... además de alusiones al software libre, a la ley de extranjería y al pedazo de negocio que están haciendo algunos piratas a costa del patrimonio de todos los demás, construyendo como posesos en el litoral, sin importarles que nuestros hijos tendrán que heredar nuestra tierra, no nuestro cemento.

Es raro que quien pase por allí no se pare y algunos, hasta se rien. Entre otras cosas, he puesto mis recortes para eso, claro está. También para denunciar las cosas que me parecen mal. Y para que nuestros alumnos se entretengan los ratos muertos que pasan por el pasillo, esperando para consultar conmigo o con alguno de mis compañeros.

Me gusta mi puerta y me da lo mismo si alguien opina que no es "académicamente correcta". Pero el otro día me desperté bañada en sudor. Había soñado que sustituían todas las puertas de mi pasillo por paneles de madera con puertas paneladas en madera. Perdía completamente la noción de dónde estaba mi despacho, no lo encontraba: habían quitado mis recortes. Iba llave en mano, probando todas las cerraduras y ninguna servía. Probaba, probaba y volvía a probar y no la encontraba. Me mareaba y quería llorar.

No sé por qué, pero me entró la impresión de que estaba a punto de perder algo muy importante en mi vida o de que me espera algún cambio desgardable. Todavía no sé si será una tontería, sólo la consecuencia de un mal sueño. Pero me sabe la boca a metal cuando pienso en ello.

miércoles, 19 de julio de 2006

Ridicule


Ridícula, vieja y egoísta. Es como me siento después de una semana en la que ha estallado un guerra, no hemos conseguido aún que pare la otra, casi 200 personas han muerto por un atentado, hemos tenido otro tsunami, e incendios y volcanes y tifones y otras fiestas... a lo que hay que sumar que esa pandilla de impresentables a los que se les llena la boca y el ego ejerciendo de "representantes demócratas" siguen ahí, haciendo risitas en sus reuniones sociales y sin que se les caiga la cara de vergüenza.

Una semana en la que cualquiera se puede sentir viejo. Y por lo que me siento egoísta es porque tras rumiarme todo esto, lo que me ha hecho llorar esta semana ha sido una serie de ficción en la que un personaje de ficción tenía una enfermedad real: "Seguramente mis pulmones no aguantarán la anestesia, pero me estás diciendo que si no me opero me muero y que si me opero tengo posibilidades. Me gustan los retos. Después de todo, teniendo esta enfermedad, haber llegado a los 26 ya es todo un éxito..."

¿Era así, meu? Que ridícula me siento, de verdad...

viernes, 7 de julio de 2006

Me hubiera gustado escribirlo yo, pero se me han adelantado



[..] Tristemente, a menudo oímos frases como "No sé qué quieren que haga con estos alumnos. Son vagos, no se motivan, vienen muy mal preparados. En mis tiempos...". Yo no estoy de acuerdo.

Lo decimos porque siempre una generación se ha creído mejor preparada que la siguiente. Es famosa la frase de Sócrates: "Los jóvenes de hoy sólo amáis el lujo. Tenéis manías y despreciáis la autoridad. Respondéis a vuestros padres, tenéis malas costumbres y tiranizáis a vuestros maestros". Otra frase, menos famosa, pero que me gusta más, se encontró en una tableta de arcilla babilónica de hace más de 3000 años: "Esta juventud actual está podrida hasta el fondo de su corazón. Los jóvenes de hoy son unos perezosos, unos malhechores que jamás serán como la juventud en otros tiempos. La juventud actual no será capaz de asegurar el mantenimiento de nuestra cultura". Comparar un recuerdo idealizado de nuestra juventud, con la realidad de esta juventud es injusto [..]


No lo he escrito yo, lo ha escrito mi compañero y amigo Joe Miró. Y se lo dedico a los "3 de 45, 0 de 11". Ello saben quiénes son y de qué hablo. No podrán con vosotros... ¡Ánimo!

miércoles, 5 de julio de 2006

Qué fácil


Qué fácil y que simple: la culpa no es del mayordomo como en las películas, es del maquinista. Aprovechemos que ha muerto, y echémosle la culpa a él; la culpa no es de infraestructuras deficientes, ni de material antiguo, ni de líneas que seguramente necesitan una inversión (sistemas automáticos de freno, por ejemplo) para funcionar bien. La culpa tampoco es de quien decide cuánto personal contratar, ni cómo se le contrata, ni cuánto tiempo hay que formarlo, ni de cómo se organizan los turnos, tampoco de quien debe realizar inspecciones...

No, la culpa es de un hombre que ha muerto y no se defenderá. Ningún responsable va a dimitir, nadie va a asumir culpa alguna, ningún jefecillo perderá su cargo, nadie ordenará investigar el estado real de las líneas y de los trenes. Todos tienen ya la excusa perfecta para poner cara de circunstancias y lavarse las manos. Los políticos ya pueden dejar de preocuparse por el tema, ya han salido en la foto con cara de compungidos y en un par de días esto se habrá ido mitigando, se irá calmando el dolor y los que no nos hemos visto afectados lo olvidaremos en cuanto deje de salir por la tele. Hasta tienen la suerte de que cuando alguien pudiera empezar a preguntar cómo es posible que eso ocurriera y que tiene que haber algún otro motivo además del error humano, tendrán a toda una starsystem para ayudarles a jugar al despiste... con el espectáculo que se va a montar en la pista central, quién mirará hacia las pistas laterales...

Pobre hombre, has muerto y te van a utilizar. Para ti, para los que murieron contigo, para tu familia, para tantas familias, para tantos amigos; para mis amigos que suelen coger ese tren y, afortunadamente para mí, no lo cogieron ese día a esa hora. Un fuerte abrazo. Yo procuraré no olvidaros, aunque no os conocía.

Leyes Naturales


Dedicado a los que opinan que los ríos no deben morir en el mar y exigen trasvases faraónicos, insultando al sentido común de los que les comentan que, tal vez, llenar una piscina privada es un lujo en ciertas zonas en las que no abunda el agua... mientras grandes inmobiliarias planean playas artificiales a 15 kilómetros del mar. En justa justicia, la naturaleza se revuelve y amenaza a la gallina de los huevos de oro: vaciad los ríos para llenar el litoral de cemento, cuando esté destrozado ¿quién querrá veranear en él?


Después de más de 4.000 millones de años, las medusas se preparan para una segunda explosión. La pesca abusiva de especies depredadoras -como atunes, caballas y tortugas marinas-, el calentamiento y la contaminación del agua son el caldo de cultivo ideal para que estos primitivos animales de aspecto gelatinoso y punzantes tentáculos proliferen. El Mediterráneo, un mar cerrado donde estos factores se dan todos a la vez y concentrados, puede convertirse en un espacio de aguas viscosas y urticantes, según advierte la Agencia Europea para el Medio Ambiente.

En el verano de 2005, los bañistas de Málaga, Granada y hasta Cataluña detectaron un número anormalmente alto de medusas. Lo mismo ocurrió en otras partes del Mediterráneo. Y aunque estos episodios son impredecibles, el investigador de Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Francesc Pagés no duda de que se repetirán, y cada vez con más frecuencia.

Las causas para esta proliferación son variadas y, en todas ellas ha intervenido el ser humano. Las medusas tienen, de momento, escaso valor económico, y su efecto más inmediato es negativo: afectan a una industria básica del Mediterráneo, el turismo. Pero ya han causado otros daños.

La Agencia Europea para el Medio Ambiente les atribuye la desaparición de los bancos de anchoas en el Mar Negro. Pese a su aspecto frágil, las medusas son carnívoras: se alimentan de plancton, lo que incluye las larvas y huevos de muchas de las especies con interés comercial.

Precisamente esta fuente de alimento hace que el Mediterráneo sea uno de sus hábitats preferidos. Las orillas del mar, densamente pobladas, son una continua fuente de nutrientes (nitrógeno, compuestos fosforados, basura al fin y al cabo) que está en el origen de la alimentación de las microalgas y las diminutas especies marinas del plancton. Una apetitosa sopa que no hay medusa que desprecie.

El aumento de la temperatura del agua (0,6 grados desde el siglo XIX) ha hecho que estos animales encuentren cada vez más zonas aptas para reproducirse. A este factor se une la urbanización de la costa y la construcción de presas en el interior. La Agencia Europea del Medio Ambiente alerta en un informe publicado ayer de la "degradación continua" de la costa , de la que un 85% tiene ya carácter de "riesgo". El informe denuncia el alto nivel de urbanización de la orilla del mar en países como España, Francia o Italia y aboga por una mayor control urbanístico.

Llueve menos y cada vez más personas viven cerca del mar. El resultado es que los ríos aportan menos agua dulce al mar. Eso beneficia a las medusas, que necesitan la concentración de sal del agua para mantener un equilibrio entre los líquidos de dentro de sus membranas y el exterior (si hay mucha diferencia, la ósmosis las llenaría de agua hasta hacerlas reventar o las vaciaría).



Se puede seguir leyendo aquí: Los científicos predicen una explosión de medusas en el mar Mediterráneo

Actualización (06/07/2006): Si no existiera forges, habría que invertarlo...



jueves, 29 de junio de 2006

if...

if I were a car, I'd be a 1960 VW Bus ...



Vieja, grande, polvorienta, barriguda y pintada con muchos colores... Fillmore



Actualización (01/07/2006): Hace un rato, mientras desayunaba y me rumiaba las tostadas, cabreada por la sarta de anuncios que enchufan en los dibujos animados (no sea que nuestros niños no se conviertan en consumidores de pro), pensaba en esta entrada y en mi difícil relación con Disney (que se disfrace de Pixar o de lo que sea, es Disney).

Quiero decir, me cabrea tanto esta política suya de merchandising (que, para mayor agonía, aún encima suele ir asociada a las hamburguesas de plástico)... pero, no puedo evitarlo. Cuando vi la valla con Fillmore, quedé flipada. Cuando estuve en Disneylandia (el de California, el de "verdad"), en plena parade final, con castillo de fuegos artificiales incluido, no pude evitar llorar como la nenaza que soy... ¡Jo! da miedo pensar lo bien que nos conocen los artistas del marketing ¿no?. Qué fáciles somos de contentar las personas humanas... ¿afortunadamente o por desgracia?

miércoles, 28 de junio de 2006

La vida boca abajo


No sabía que hacía en una sala de hospital. Las enfermeras la miraban con simpatía e intentaban tranquilizarla. Sentía un fuerte dolor en las costillas y notaba su cara como acartonada. No conseguía hablar, parecía que le habían sedado. Poco a poco, el sopor la fue venciendo y quedó dormida otra vez...
..........................
Despertó y vio que él seguía allí. No se atrevía ni a respirar, igual seguía durmiendo y todo era un sueño. No podía creerlo, la felicidad existía y allí estaba ella, feliz, para dar fe. ¡Dios santo, tenía agujetas! Estaba visto que la parte física del amor acababa cobrando también sus tributos... ¡qué tontería! ¡Y qué cansancio! Sonrió y notó que, casi sin querer, volvía a dormirse...
.........................
Una enfermera la despertó, había llegado una agente de policía. También ella la miraba con simpatía. Cada vez estaba más desconcertada, no sabía qué había pasado, pero el dolor y tanta "cara amiga" con ganas de animarla le estaban empezando a mosquear. Le preguntaban su nombre (¿es qué no saben quién soy?) y si recordaba algo (¿de qué?). ¿Por qué no le decían qué hacía allí y por qué estaba molida? ¿Por qué había allí una policía? ¿Habían avisado a su familia? Bastante mal iban las cosas por casa como para que desapareciera sin avisar, como si fuera fácil convencer a su marido de que no había sido culpa suya... Notó que se le cerraban los ojos otra vez...
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¡Qué sueño tan raro estaba teniendo! Joder, un hospital ¡a quién se le ocurre soñar esos rollos! Un ligero ronquido le recordó de pronto todo lo que había ocurrido hoy, qué locura, no podía ni imaginar nada tan tierno como todo lo que había ido pasando hoy. Se le quedó mirando un rato durmiendo, respirando tranquilamente como si fuera un bebé. Igual era todo un sueño y no había ocurrido nada en realidad, pero tenía que disfrutar ese momento... si es que el dulce cansancio que se iba apoderando de ella le dejaba, claro...
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No iban a dejarla dormir, estaba claro, entonces ¿por qué la habían sedado? Por lo menos había tenido un bonito sueño. Y dormida no le dolía, entonces ¿a qué venía lo de despertarla? Pero la policía seguía allí y, por lo visto, esperaban que ella dijera algo. Ahora había llegado también un médico y explicaba algo de un shock y posible amnesia. No sabía qué pasaba, ¿habría tenido un accidente con el coche? No recordaba nada y estaba tan cansada y tenía tanto sueño...
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Nada, maldito sueño raro... Le estaba costando conciliar el sueño tranquilamente a pesar del cansancio... Lo que no había sido un sueño era lo que había pasado hoy y allí estaba él para demostrárselo, durmiendo a su lado, podía olerlo, podía oírlo, podía tocarlo... Era real y estaba ahí... aunque también es verdad que ese sueño del hospital estaba consiguiendo casi que le dolieran las costillas de verdad... qué cosas tan raras se sueñan...
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Era tan raro. Juraría que estaba soñando con una noche de amor loca... ¿con qué la estaban sedando para tener este tipo de alucinaciones? Si no le doliera tanto, casi que le daría risa. Bueno, por lo menos la policía ya no estaba, habían decidido dejarla descansar y esperar a que estuviera más consciente... Si pudiera recordar qué había pasado... No creía haber cogido el coche...

No. No había cogido el coche. Lo recordaba ahora todo de repente: cómo le había golpeado primero con los puños y más tarde con el bastón... ¿qué le había hecho ese bastardo? ¿y el niño? ¿le habría hecho algo a él también? ¿cuánto tiempo llevaba en el hospital? Las preguntas empezaron a amontonarse en su cabeza, mientras los recuerdos la empujaban y la golpeaban igual que él lo había hecho en la cocina, en el pasillo... Iba a gritar "¡enfermera!", necesitaba que alguien le ayudara a montar el rompecabezas para poder creer lo que había vivido... pero se desmayó.
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Se sentó en cama. Miró el reloj, eran las seis menos veinte, demasiado temprano, pero no podía volver a dormirse. Era de locos, qué había estado soñando... Miró a su derecha y descubrió el hueco, vacío pero aún caliente, de quien había dormido allí. Por la ventana entraba ya la suficiente luz como para ver su cara reflejada en el espejo. No descubrió golpes en ella, pero sí lágrimas.

lunes, 26 de junio de 2006

Cómo conocí a Pink Floyd


Le estaba comentado a Marte que había encontrado esta versión acústica que hace Radiohead del Wish You Were Here de Pink Floyd... y cuando se ha ido me he acordado de cómo conocí a Pink Floyd. Por extraño que parezca la culpa fue de mi padre, que tenía este disco como oro en paño...

Yo tenía 14 años y se acercaba final de curso. Tocaba prepararse una coreografía en grupo para la evaluación final de gimnasia. El caso es que las de mi grupo y una servidora estábamos de un despistado subido y no teníamos ni idea de por dónde empezar, ni qué música utilizar... No se nos ocurrió otra cosa mejor que preguntar a la profesora de música por algo de "música electrónica". La buena mujer se llamaba Carolina (paréntesis para que quien yo me sé, se ría -o no- :-). Para entender por qué nos dio la música que nos dio, hay que hacer un retrato de la buena mujer que, como tantas de su edad, había iniciado su rancio ejercicio de la docencia realizando el servicio social en la Sección Femenina. Estaba a punto de jubilarse y no sé yo si estaría muy al día en cuanto a tendencias musicales (bueno, ¡está claro que nosotras tampoco!). Pero eso sí, moderna entre las modernas y fiel al temario que tenía que impartirnos, nos dejó un disco creo que de Luis de Pablo (bueno, creo que era de Luis de Pablo aunque puedo estar equivocada porque, a decir verdad, ¡he procurado borrarlo de mi mente! :-).

No os podéis imaginar lo que fue aquello. O sí, si habéis escuchado algo de música aleatoria y atonal... basada en la carencia de ritmo y caracterizada por no tener melodía... ¡cómo para bailarlo, vamos! Yo no sé cuántas vueltas le dimos a la cinta que tenía aquella ¿música? y en cuántos sitios, intentando buscar una medio-coreografía para "aquello"; además, la gente nos miraba con cara rara cada vez que enchufábamos el radio-cassette. Hasta que llegó mi padre.

Iba por la quinta reproducción del trocito que empezaba a sonar como el "elegido". Mi padre nunca se caracterizó por su paciencia. En cuanto vio que iba a volver a darle a play, me soltó un "¿Qué es eso?". Yo me quedé pensando en una definición y acudí a la que había organizado todo el lío desde el principio: "Música electrónica que me ha dado la profesora de música para hacer una coreografía para gimnasia...". "Si quieres música electrónica, espera, y quita esa mierda.."

En una hora, más o menos, fui la feliz poseedora de Wish You Were Here en una cinta de cassette. Elegimos Welcome to the Machine y en dos días teníamos la coreografía montada... aún me acuerdo del profesor de dibujo, que nos pilló en medio de su clase montando el bailecillo, y suspiró de alegría y nos dijo "¡Menos mal! la música que teníais antes era incomestible..."

El verdadero final de la historia ocurrió dos años y medio después. Mi padre siguió fiel a Pink Floyd. En cuanto a mí, digamos que ya llevaba medio camino andado en mi propia revolución cultural. Entre otras cosas, servidora había descubierto que había un mundo de películas musicales: además de Hair, Tommy, Quadrophenia (bueno, esta un poco más tarde :-), Jimi Hendrix o... Pink Floyd en Pompeya. Una tarde descubrí feliz que, precisamente, echaban la de Pink Floyd en la segunda cadena. Allá que me fui a la tele pequeña, que era la que oficialmente se reservaba para cuando quería ver "lo de la segunda" en lugar de la programación oficial en casa, "la de la primera".

Lo único malo de aquella tele es que era la típica "tele con cuernos" en lugar de antena. Ya sabéis, uno de ponía a recolocar los cuernos hasta que pillaba bien la imagen. En esto estaba yo, con la película ya empezada, cuando entró mi padre. "¿Qué haces?", "Intento ver Pink Floyd en Pompeya...", "¡Anda! ¿Quiénes son los de Pink Floyd?", "Hombre, pues esos que están tocando..."

"¿Esos...? ¿... esos... melenudos?". La cara de desilusión de mi padre fue de las que marcan época. Tantas broncas con mi hermano por el pelo, tantas discusiones conmigo por mis pintas... Y los de Pink Floyd, sus adorados Pink Floyd, eran... ¡¡esos melenudos!!

Pobre papá, estoy convencida de que iba a decir piojosos :-D

jueves, 22 de junio de 2006

Carta a un amigo ausente



¡Hola, Ernest!

Chico, cuantísimo tiempo. Por cierto que el otro día me encontré con tus padres y tu hermano por la calle, aunque con lo bruta que soy (oye, y lenta de reflejos, todo hay que decirlo) no sé yo si tu madre se habrá recuperado del todo del susto que le di. ¿Qué quieres, meu?... ya sabes que soy así de silvestre, veo pasar a la gente y les pego un grito para que no se me despisten. Me dijeron que estaban emocionados por haber visto lo del premio en los periódicos, que habían recortado todas las referencias :-)

Pero yo te escribía para comentarte si sabías lo de Alba. Ya ves tú, qué putada ¿no? ¡Y yo me reía y llamaba al servicio de transporte adaptado de Castellón la "furgoneta del reparto"!. Bueno, pues parece lo de la fábula del sabio ese que "tan pobre y mísero estaba...": aquí estamos mal con lo del transporte adaptado, pero parece que estudiar en Madrid está todavía peor. Y no lo entiendo, seguro que en Madrid podrían montar algo similar, a poco que las Universidades organizaran el tema... ¿Cuánto puede costar el tener ese tipo de transporte? Aunque cobraran algo a los usuarios. En cada inicio de curso se me juntan las 4 ó 5 universidades, miran cuántos alumnos necesitarían un transporte especial, se hacen itinerarios y ¡a rodar! (y, además, de "rodar" vosotros sabéis un poco...). En fin, supongo que es lo de siempre, que falta que quien pueda organizarlo caiga del guindo y le eche un poco de buena voluntad.

Aquí, ya lo sabrás, al fin han puesto la puerta automática también en el acceso que da hacia el departamento. Va un poco lenta, en mi opinión ¡cómo que el primer día casi me la trago saliendo! :-D Pero ya me dirás tú si les cuesta, ¡eh!. Un año cambiaron la principal, al siguiente me han puesto esta... calculo que en par de años, cambiarán alguna de las entradas al departamento para que no haya que "torearlas" como tenías que torearlas tú... Sí, tontíkola te estoy llamando "torero", pero es por lo de "diestro" ;-), no por lo de "mataor" :-P

Oye, que por aquí se te echa de menos, que lo sepas. Un besote y hasta siempre,

servidora.



Ernest Breva Mallach falleció en Enero del año pasado. Era estudiante de quinto de Ingeniería Informática en la Universidad Jaume I y sufría una distrofía muscular degenerativa similar, supongo, a la de Alba Gañán, esa chica de Madrid con matrícula de honor en el bachillerato que quiere estudiar Filología Árabe en la Universidad Complutense de Madrid. Lo malo es que ella vive en San Fernando de Henares, a 17 kilómetros... el tren de cercanías no tiene las unidades adaptadas, no todos los autobuses están adaptados y, en metro, tiene 15 centímetros de separación entre el vagón y el andén. Y si va en taxi tendrá que pagar unos 1600 euros al mes.

Las becas de transporte no tienen en cuenta que quien las solicite pueda tener necesidades especiales de transporte. La descripción de su problema la tenéis en el enlace asociado a la frase "Ya ves tú, qué putada ¿no?"; como es de pago, no tengo claro si podréis leerlo. Pero una cosa es la descripción, y otra la solución. La solución sí puede estar en tus manos.

No son transparentes, chaval. Los que necesitan una silla de ruedas no son transparentes, no hagas como que no los ves. No aparques en los rebajes, no jodas las plazas de minusválido. No digas que es problema de la administración y que ella debe resolverlo, no seas tan jodidamente egoísta.


Ernest murió porque su enfermedad acabó afectando también a la musculatura que permite que respiremos. Ya ves: es que es una distrofia muscular degenerativa. Afecta a todos los músculos claro, no sólo a los de las piernas. Alba no es tonta, igual que no lo era Ernest. ¿Creéis de verdad que no sabe cuál es su futuro? Pero tiene ilusiones... a pesar de saber cosas que ni tú ni yo queremos imaginar, de pasarlo mal y de saber qué le va a pasar en unos años y ser tan asquerosmente consciente de ello. Si, además, por egoísmo nuestro o por pasotismo se queda sin una de las cosas que le pueden ayudar a hacer volar su imaginación... ¿qué le puede quedar?

Los premios Ernest Breva fue la única cosa que se nos ocurrió para decirle a Ernest muchas cosas... pero yo creo que sobre todo era ¡gracias!. De vez en cuando la vida pone a tu lado a alguien como Ernest o como Alba, y vuelves a creer en el género humano...

domingo, 11 de junio de 2006

Desnudos frente a los coches



Al entrar hoy en 20 minutos me he encontrado esta imagen, entre otras. Esta foto es de Zaragoza, pero también las hay de Madrid. Por lo visto, ayer hubo una reivindicación en varias ciudades del mundo; a la vista de la imagen, no hace falta indicar que el carácter del evento reivindicador era festivo.

Si queréis ampliar la información, id al artículo original. Yo sólo quería añadir una reivindicación más, que no encuentro suficientemente reflejada, para mi gusto, en el artículo: me encanta ir en bicicleta, pero hace mucho tiempo que no me atrevo a utilizarla. Sé que en medio de los coches estoy tan desnuda como esta gente, si no más. De hecho, lo que me temo es que, en medio de los coches, soy transparente.


Me parece estupendo reivindicar la bicicleta como medio de transporte; sería especialmente inteligente utilizarla en ciudades como Castellón, no muy grande y plana, sin cuestas que te hagan padecer y, sobre todo, completamente colapsada por el tráfico. Imaginad qué maravilla de ciudad tendríamos con que la tercera parte de los coches se cambiaran por bicis.

Pero creo especialmente importante reivindicar respeto por parte de los conductores a ciclistas y peatones. Porque no puede ser la ley del más fuerte la que impere en el tráfico. Y hay demasiados ciclistas desnudos e indefensos ante los coches.

miércoles, 7 de junio de 2006

Everybody's talkin'


Hoy tenía ganas de escuchar esta canción y, además, me ha venido muy bien hacerlo. Pero me resulta imposible no asociarla a la película.



Midnight Cowboy, Cowboy de Medianoche, cómo le queráis llamar. Si os gusta el cine y no la habéis visto, tenéis que verla. Como curiosidad, es la única película a la que Hollywood premió con el óscar a la mejor película (y mejor director y mejor guión adaptado), a pesar de haberla etiquetado con la dichosa X (que bueno... en fin, ya sabéis que la industria cinematográfica estadounidense es un pelín pacata para todo lo que no sea matar "charlies" con gracia y salero :-/)

No valgo para contar películas, pero más o menos os encontraréis la historia de un vaquero tejano al que han comido el tarro, jurándole que con su cuerpo serrano las mujeres de Nueva York se volverán locas por hacérselo con él y, ¡además!, pagándole... Allá se va Joe Buck a la conquista de la Gran Manzana. El batacazo es de impresión, por supuesto. Y en el camino se encuentra a un liante (¿un pícaro? ¿un superviviente?), Rizzo, que se ofrece a ser su "manager".

Bueno, esa es la idea pero no os va a servir para nada, porque hay que verla o no podréis haceros una idea de cómo están compuestos los personajes. Especialmente, Rizzo. Se supone que el rubio, alto y guapo, del que hay que enamorarse en su papel de Joe Buck, es Jon Voight. Pero en esta peli yo me enamoré de Dustin Hoffman haciendo el papel de Rizzo: bajo, feo, egoista, mentiroso, enfermo... Con el sueño de ir a Florida para curar su tuberculosis al sol. Un italiano pobre con sueños de ir a curarse entre americanos ricos...


You know, in my own place, my name ain't Ratso. I mean, it just so happens that in my own place my name is Enrico Salvatore Rizzo.


La idea peregrina que me lleva rondando todo el día es hacer un remake con luen en el papel de Rizzo. ¿Qué dices, meu? ¿A quién quieres para hacer de Joe Buck? ¿Ponemos de guaperas al yerno del original? :-D

martes, 6 de junio de 2006

..hay que decirlo más

La SGAE tampoco perdona a los refugiados saharahuis

Y va una más. Esta vez el turno de pagar el canon le ha tocado al festival que la Fundación Paz y Solidaridad de Andalucía de CCOO realizó en solidaridad con los refugiados saharahuis.


En fin: esta también es muy buena. Vía Escolar

Telespectadora


Hoy tiene toda la pinta de ser uno de esos días que va a acabar siendo raro. Se me van cruzando imágenes y me está empezando a dar la impresión de que estoy viendo mi vida desde fuera. En la cocina me he cruzado con María, recién levantada, aún sin despertar del todo, bosteando, despeinada, frontándose un ojo... la he visto ahí, toda guapa y he pensado "Mi niña...", pero inmediatamente se ha espabilado un poquito, se ha ido a buscar el bol de los cereales, se lo ha llenado de leche, lo ha metido en el microondas... y yo he empezado a babear al ver a mi niña tan autónoma... Pero esa imagen se me ha cruzado con otra, de una amiga... hace apenas cuatro meses que hablamos y la conversación finalizó con un "Te dejo, que ando de médicos, le han encontrado un tumor a mi marido...". Hoy es el funeral.

¿Cuánto te pueden doler las emociones, sean estas guapas o feas? ¿Qué tipo de mecanismo de autodefensa te puede llevar a ver tu vida como quien ve una serie en la tele? Tengo ganas de abrazarme a las dos muy fuerte. Pero no voy a poder hacerlo hasta que no den algun intermedio, porque si no, en ninguno de los dos casos, iba a poder aguantarme.

¡Qué rara soy! Ahí me tenéis, reivindicando los intermedios... ¿Será que no me atrevo a ver la película de un tirón?

sábado, 3 de junio de 2006

El día que murió Terenci


Hace poco se han cumplido 3 años de la muerte de Terenci Moix. Tengo que reconocer que con Terenci Moix me entra esa vergüenza rarita, que te hace sentir estúpida cuando piensas en algún famoso porque no te queda más remedio que decir "¡Es que me cae muy bien!". ¿Cómo te puede caer bien alguien a quien realmente no conoces en persona, a quien sólo conoces por lo que ha escrito o por lo que ha dicho en la tele? Teniendo en cuenta, además, que sus libros tampoco me entusiasman... Bueno, pues no lo sé: será irracional, pero me cae bien. Y esa misma irracionalidad me lleva a seguir usando el presente. Aunque hayan pasado 3 años.

Por si fuera poco, tengo que añadir que a Terenci le debo un favor muy grande: hace poco también se han cumplido 3 años desde que dejé de fumar. Terenci murió el 2 de Abril de 2003; yo dejé de fumar el día 7 de Mayo de 2003.

Me enteré de su muerte en el despacho. Normalmente, a la hora de comer, me enchufo el periódico on-line y le echo un ojo (así luego, de noche, en casita y en papel, leo ya tranquilamente lo que me ha llamado la atención). Bueno, no sabía nada, fue conectarme y leer la noticia en primera plana. No sé el tiempo que pasé leyendo (o simplemente mirando) el artículo. Ya lo he dicho: me cae bien. No podía creerme esa muerte.

En estas cosas contemplativas, colgada de la pantalla, entró una compañera y le solté: "Se ha muerto Terenci Moix...", "¡Anda, pobre! ¿De qué?"... y no sé por qué le contesté esto: "De tabaco..."

Bueno, sí sé porque le contesté eso. Terenci era de los míos: 3 paquetes diarios de Ducados. En el año 2000 le diagnosticaron un enfisema y dejó de fumar. En esa época escribió este artículo, que narra la cruda realidad de un adicto al tabaco como pocas veces la he leído. Hay un par de párrafos que me gustaría destacar:

[..] Con mi enfisema debidamente diagnosticado, continué consumiendo el veneno y reduciendo mi calidad de vida al mínimo, por no decir a la nada absoluta. Nunca faltaron excusas. ¿Cómo iba a escribir una sola página sin mis aliados, los cigarrillos? Pero los Ducados no me han convertido en Joyce. ¿Cómo hacer el amor sin aspirar, después, una calada, como hacían las heroínas de la nouvelle vague? Pero no se me presentó la oportunidad, porque gracias al tabaquismo entré directamente en la impotencia sexual, con el consiguiente deterioro de mis relaciones de pareja.
[..] La adicción es la trampa mortal. Y lo es en un grado que no he conocido en cosa alguna. Como mucha gente de mi generación -los blessed sixties-, yo fumé hierba en cantidades adecuadas, le di a los hongos, al peyote y un poquito al LSD. En resumen, cosas ideales para escuchar a Ravi Shankar y comer membrillo. ¿Por qué olvidé la hierba y todo lo demás -Ravi Shankar incluido-, y en cambio los Ducados han permanecido a mi lado, año tras año, día a día, minuto a minuto? ¿De qué poderosa materia estaban hechos esos diablillos como para irme convenciendo de que eran amiguetes cuando, de hecho, eran mojones en mi camino hacia el desastre? Son más poderosos que cualquier droga, pues mientras me convertían en adicto, en obseso, en esclavo, me hacían creer que me estaban ayudando. Pero ¿a qué? [..]



Esto lo escribió Terenci en Junio de 2000. Pero volvió a fumar. Cuando murió en Abril de 2003, si tengo que hacer caso a otro que también me cae bien, Manolo Vázquez Montalbán, lo hizo pidiendo un pitillo.

Yo llegué a fumar 3 paquetes de Ducados al día. Mientras estaba embarazada reduje la dosis a 6 ó 7 pitillos BN diarios, pero seguí fumando. Tanto es así, que cuando acabó el embarazo y dejé de darle el pecho a mi hija y ya, en definitiva, sentía que si fumaba sólo me agredía a mí, volví más o menos a la rutina habitual (bueno, algo más leve: 2 paquetes de BN al día). Con el agravante de hacer el imbécil integral: a mis 33 años, volvía a fumar a escondidas de mi madre, como cuando tenía 16. ¿Puede haber una imagen más patética?

En resumen: ni el embarazo, ni el ridículo que hacía luego fumando a escondidas de mi madre, consiguieron que dejara de fumar. Hasta que murió Terenci Moix.

Más de una persona me ha puesto a caer de un burro por no dejar de fumar ni por mi hija ni por mi madre, pero sí por Terenci. Pero ni mi hija ni mi madre han hecho por mí lo que él hizo: escribir ese artículo, Yo fui esclavo del tabaco, y luego recaer y morir fumando.

Porque eso fue lo que realmente me provocó pánico y me hizo tomar la decisión en serio. ¿Cómo es posible escribir un artículo tan lúcido sobre el tabaco y lo que supone ser adicto a él y... recaer después? Simple y llanamente: porque estamos hablando de un droga dura, legal y que la sociedad permite.

Habrá quien me llame de todo... yo misma me hubiera calificado de maripili gilipollas (como poco) hace unos años. Pero ahora que he pasado el mono, y llevo 3 años sin fumar, aún hay veces que me descubro olisqueando nerviosa cuando alguien pasa fumando a mi lado. Aún hay días que me despierto sabiendo que he soñado que fumaba. Aún hay días que tengo ideas confusas mientras pitillitos con alas vuelan alrededor de mi cabeza. Tengo todos los síntomas: soy una ex-adicta a una droga. Con el agravante de que los ex-adictos a otras drogas tienen fácil evitar ciertas condiciones que los puedan llevar al reenganche: los consumidores no lo suelen "hacer" a tu lado en la cafetería, en la parada del autobús, en cualquier calle... ni te echan chiringazos del chute en todos los morros mientras hablan contigo, ni te pringan la ropa con aromas de jaco cuando te pasas un ratito con ellos en un sitio cerrado. Ni te llaman histérica cuando te quejas si se produce una de las situaciones anteriormente descritas. Por no hablar de la diferencia entre tener que ir a un poblado en las afueras a pillar (evitando que te rajen por el camino para robarte las pelas) o ir al estanco de la esquina: acceso fácil, legal y barato a la substancia tóxica, contando con la bendición de la hacienda pública y el estado del bienestar. Que digo yo que por qué unas sí y otras no. Si al Estado no le importa negociar con tabaco, no sé por qué es hipócrita con las otras y deja desatendidos a los otros adictos... aunque eso supongo que daría para otra entrada. En esta simplemente reivindico, querido lector, que dejes de leer con esa carita de condescendencia cuando te digo que soy una ex-adicta y tú, sobre todo si eres fumador, piensas que soy una maripili gilipollas, pelín histérica y creída, por añadidura...

Pero me desvío del tema inicial. Esta entrada pretende ser un pequeño homenaje. Terenci, cariño, creo que me caes bien porque básicamente eres una persona honesta, hasta el límite de mostrar impúdicamente tanto tus virtudes como tus miserias, llamando siempre a las cosas por su nombre. Gracias. Procuraré no dejarte quedar mal.