sábado, 22 de julio de 2006

La puerta de mi despacho


Sé que al leer este título, los que me conocen, y han pasado por mi despacho, se reirán. Para los que nunca hayáis pasado por allí, os diré que hace unos cuantos años descubrí que había un pequeño desconchado en la puerta. Coincidía que estaba "calentita" con una discusión que habíamos tenido, no sé si en el área o en el departamento, sobre la política para sacar nuevas plazas de profesor y que, además, había recibido por enésima vez por correo electrónico el documento "Porque a Dios le denegaron una plaza universitaria" (bueno, en la versión que he encontrado para enlazaros, le llaman de otra forma pero el espíritu es el mismo...). Si estaba enfadada era porque en la tal reunión, en mi opinión, se habían fijado unos criterios muy cañeros para ser profesor titular (que se supone que es la situación "normal" en la universidad) mientras que para ser catedrático se estaban poniendo unos criterios bastante relajados en comparación (cuando se supone que es la situación "supranormal" en la universidad). Cosas de que en la reunión hubiera más gente con ganas de aspirar a la cátedra que a la titularidad, supongo...

Como decía, estaba enfadada, ví el desconchado, me acordé del documento, lo imprimí y lo pegué a la puerta para que "tapara el agujerillo". Bueno, ese documento ya no está en la puerta, pero a cambio la puerta (y alrededores) está empapelada con recortes. Lo que más abunda son chistes de Forges y El Roto... además de alusiones al software libre, a la ley de extranjería y al pedazo de negocio que están haciendo algunos piratas a costa del patrimonio de todos los demás, construyendo como posesos en el litoral, sin importarles que nuestros hijos tendrán que heredar nuestra tierra, no nuestro cemento.

Es raro que quien pase por allí no se pare y algunos, hasta se rien. Entre otras cosas, he puesto mis recortes para eso, claro está. También para denunciar las cosas que me parecen mal. Y para que nuestros alumnos se entretengan los ratos muertos que pasan por el pasillo, esperando para consultar conmigo o con alguno de mis compañeros.

Me gusta mi puerta y me da lo mismo si alguien opina que no es "académicamente correcta". Pero el otro día me desperté bañada en sudor. Había soñado que sustituían todas las puertas de mi pasillo por paneles de madera con puertas paneladas en madera. Perdía completamente la noción de dónde estaba mi despacho, no lo encontraba: habían quitado mis recortes. Iba llave en mano, probando todas las cerraduras y ninguna servía. Probaba, probaba y volvía a probar y no la encontraba. Me mareaba y quería llorar.

No sé por qué, pero me entró la impresión de que estaba a punto de perder algo muy importante en mi vida o de que me espera algún cambio desgardable. Todavía no sé si será una tontería, sólo la consecuencia de un mal sueño. Pero me sabe la boca a metal cuando pienso en ello.

8 comentarios:

Mars Attacks dijo...

Me encanta la puerta de tu despacho. Me enamoré de ella justo antes de enamorarme de quien habitaba el despacho. Está tan llena de vida, de cosas divertidas, de cosas tristes, de cosas agridulces...

Desde luego, sería muy triste que le pasara algo a esa puerta. Hazle algún backup, si eso.

servidora dijo...

¡Vaya! Y yo que creía que era el único amor de tu vida... y tú vas y ¡hala! me la pegas con mi propia puerta :-P

Mars Attacks dijo...

En las narices.

José Luis dijo...

Alguna vez he discutido con alguno de esos que nacieron con el palo de una escoba metido en la parte final de la espalda acerca de la supuesta "académicamente incorrecta" puerta y llegué a la conclusión de que hay mucha gente por ahí con el cerebro del tamaño de una nuez.

Así que decidí que, a pesar del inestimable empeño de la UJI en hacerme perder la cordura, todavía no estoy tan loco como para ponerme a hablar con frutos secos.

Anónimo dijo...

Tú tranqui, se le ocurra a quién se le ocurra levantarte la puerta con sus carteles, le meteremos de nuevo más chucherias a la puerta.

[†] Rockera Mutante [†]
http://www.ipunkrock.com/diario/43

servidora dijo...

Bueno, tranquilidad ¡qué sólo era un sueño! :-) Y, además, como dice mi rockera psicodélica rockabílica surfera favorita ¡si se caen, se vuelven a poner!

No, si me quedé pachuchi más bien por la impresión con la que me levanté del sueño... Cosas del subconsciente profundo (o de la falta de sueño y necesidad de vacaciones, vaya usted a saber)

...guapos..

amanda dijo...

Ya me gustaría ver esa puerta, aunque la verdad es que me la imagino. Debe ser la misma que tendría yo, aunque de momento me conformo con un gran panel de corcho en el que voy poniendo todos esos mensajes, más o menos subliminales, que voy recortando por ahí.

PD. Ya sé, comentario a destiempo y con mucho retraso, pero esa suele ser mi manera de leer, atropelladamente demasiadas veces. Pero lo importante es que lo leo. :)

Un beso.

servidora dijo...

(ostras ¡qué cazurrilla que soy!)

Pues nada, amanda, que ayer hice un comentario y me olvidé de publicarlo.

La decía a usted que es usted libre de leer este blog cuando quiera, como quiera y con quien quiera :-)

U are always wellcome!! :-D