martes, 1 de mayo de 2007

Háblame a los ojos



-"Hace mucho que no escribes ningún relatito rico.."

Vaya, era verdad. Se le quedó mirando con cara de risa, pero era verdad. Y cuando tenía razón, tenía razón.

Llevaba unos días sin ideas. No. Ni de broma. Si había tenido algo durante aquellos días, eran ideas. Qué ideas, de qué tipo, de qué color y de qué sabor seguramente era algo que pertenecería siempre al secreto de sumario. Baste decir que eran buenas ideas, ideas divertidas y algo escandalosas en su mayor parte. Así que empezó a reír.

Y la respuesta fue la esperada, su expresión primero de despiste, como diciendo pero ¿qué ocurre?, que dejaba pasar, poco a poco, a la misma risa, que se iba contagiando. Como si fuera un bendito virus propagándose por el mundo...

Sí que tenía ideas. Ideas locas y felices; pero estaba prefiriendo vivirlas, tocarlas, lamerlas, olerlas, morderlas y saborearlas en lugar de escribirlas. Porque aquellas ideas le brotaban al mirarle a los ojos y gracias a sus ojos. Y prefería cien mil veces, un millón de veces, nadar en aquellos ojos, beberse lo que le inspiraban, que parar y escribir nada de lo que soñaba cuando se asomaba allí...

Y en ellos se quedó colgada mientras seguían riendo y una mano le dibujaba los rincones. La cazó al vuelo y la retuvo entre las suyas, mientras se le perdía la vista por la ventana. Apenas alcanzaba a adivinar el rastro de la lluvia en los cristales, y todas aquellas gotas que se fundían mientras languidecían cristal abajo. Apenas se oía ningún ruido y disfrutó de una extraña sensación de paz, de que todo estaba en su sitio, de que todo era correcto.

No era cierto, aunque fuera verdad, y sabía que al salir de allí perdería esa placidez. Aunque sólo fuera porque se llenaría de la ansiedad, los nervios y las ganas de volver a estar juntos.

Así que dejó de mirar por aquella ventana, que servía más para proteger lo que había dentro que para enmarcar lo que hubiera fuera. Y estaba dentro. Volvió a concentrarse en sus ojos. En todo lo que le invitaban a compartir. Y, de repente, le entraron ganas de escribir sobre aquellos ojos.

-"Tienes razón, a ver si esta noche escribo algo.."

3 comentarios:

Catuxa dijo...

Me encanta como describes la necesidad de vivir los sueños, en lugar de escribirlos. Siento curiosidad por leer ese hipotético relato...

Besinos

Mars Attacks dijo...

Yo de mayor quiero tener esa imaginación y esa labia... ¿Qué tomas para desayunar?

P.D.: ¡Y esos ojos!

servidora dijo...

Jo, catuxina no sé cómo lo haces pero tus comentarios siempre me parecen mejores que mis entradas :-)

Emilio, ¿tú conoces esa canción de Elliot Smith que dice I'm in love with the world through the eyes of a boy.. digo... of a girl...? Sí, hombre, Say yes. Igual va a ser eso :-)