viernes, 16 de mayo de 2008

Naranja


Te cuento un secreto si prometes no reírte... ¡¡Eh, no vale!! qué te estoy viendo, caramba... Venga, voy: me gusta el naranja porque me recuerda a mi infancia. Mis padres no me dejaban tomar Coca-Cola y siempre tomaba Fanta de naranja. Y me gustaban aquellos caramelos que eran como gajos de naranja y que apenas cabían en la boca... La cosas de color naranja siempre olían bien, menos las bombonas de butano. Y aún así, me acuerdo de que el repartidor me regalaba bombonas pequeñitas de caramelo blandito...

Me gusta el naranja y me gustas tú y me gusta lo que te ha pasado. Me encanta y me hace soñar y reír y me hace pensar que el mundo merece la pena, ¡qué diantres!, y que les den a los hombres grises. Me gustan más los hombres naranja.

Eso sí, perdona. El miércoles me pasé tres pueblos contigo. Tanto decirte "Pero... ¿te lo has merecido?" era mitad darle la bienvenida, mitad fastidiarte a ti, mitad envidia y mitad haceros un guiño y daros mi cariño. ¿Cómo? ¿demasiadas mitades? ¡pues claro! ¿no habíamos quedado en que estaba pasando algo muy grande?

Yo, no sé si lo sabes, estoy "en tránsito". Estoy feliz porque he podido salir sin perderme -eso creo, toco madera- de un laberinto con paredes de cemento. Y estoy feliz porque creo que me merezco ser feliz y que lo seré. Sobre todo estoy feliz por la gente que me ayudó a salir, fuera o no consciente de que lo hiciera. Es la gente que sabes que hace que merezca la pena levantarte cada día y que consigue que al mirar el cielo lo veas azul. Un día que estaba triste un amigo me pasó esta canción. No creo que supiera la falta que me hacía escucharla. Igual por eso es más valiosa. Quería ofrecerosla... digamos que es mi regalo de bienvenida para una persona que he conocido esta semana. Y también para ti, claro.





Hay personas a las que se quiere nada más verlas. Y tengo la suerte de conocer a mucha de esa gente. Que dure la racha.


3 comentarios:

servidora dijo...

Pensé en mandarte un mail contándote esto, pero al final preferí hacer una entrada, porque la historia se lo merece (aunque la haya contado a medias y mal).

Como te decía el otro día, hay poca poesía en esta vida y hay que aprovechar cuando nos roza... :-)

jose dijo...

uff...

no sé qué decir
jo, gracias

no sabes lo feliz que me siento
estoy radiantemente vivo

te animo a subirte a los trenes que vengan
y a compartirlo, o no

ya sabes, yo soy un poco exhibicionista

y me gusta compartirlo

estoy viviendo un momento
muy muy fuerte, niña

sabes?

ahora sonará a réplica despiadada,
y un poco así es,

pero tú tambien eres de esas personas a las que se les quiere
nada más verlas

y te diré algo más

desde el primer día
me enamoré de tu risa
y de lo que contagias

un abrazo

pikinb dijo...

Por esta vida estamos todos de transito, por aqui solo quedara el cielo azul, que gente como tu a sabido cuidar.

Gracias por ser como eres

bss