martes, 6 de junio de 2006

Telespectadora


Hoy tiene toda la pinta de ser uno de esos días que va a acabar siendo raro. Se me van cruzando imágenes y me está empezando a dar la impresión de que estoy viendo mi vida desde fuera. En la cocina me he cruzado con María, recién levantada, aún sin despertar del todo, bosteando, despeinada, frontándose un ojo... la he visto ahí, toda guapa y he pensado "Mi niña...", pero inmediatamente se ha espabilado un poquito, se ha ido a buscar el bol de los cereales, se lo ha llenado de leche, lo ha metido en el microondas... y yo he empezado a babear al ver a mi niña tan autónoma... Pero esa imagen se me ha cruzado con otra, de una amiga... hace apenas cuatro meses que hablamos y la conversación finalizó con un "Te dejo, que ando de médicos, le han encontrado un tumor a mi marido...". Hoy es el funeral.

¿Cuánto te pueden doler las emociones, sean estas guapas o feas? ¿Qué tipo de mecanismo de autodefensa te puede llevar a ver tu vida como quien ve una serie en la tele? Tengo ganas de abrazarme a las dos muy fuerte. Pero no voy a poder hacerlo hasta que no den algun intermedio, porque si no, en ninguno de los dos casos, iba a poder aguantarme.

¡Qué rara soy! Ahí me tenéis, reivindicando los intermedios... ¿Será que no me atrevo a ver la película de un tirón?

9 comentarios:

servidora dijo...

Estoy pensando que soy un poco imbécil ¿no? Igual esto es lo que le pasa a mi madre, pero ella no tiene un blog...

(véase "Protocolos" para entender la autoflagelación :-/)

txarly dijo...

Bueno, un blog no deja de ser un espacio personal, para lo bueno y también para lo malo. Si te sirve de consuelo, no eres la única que se siente como un telespectador ante su propia vida.

Jaco dijo...

Si te sirve de algún consuelo el no sentirte del todo rara, decir que a mi también me pasa. Hay veces que no puedo, pero cuando me veo fuera de mi propia vida intento aprovechar para pensar en mi actitud, en mis sentimientos y en definitiva si puedo considerarme feliz en ese momento.

Supongo que es un poco más complicado reflexionar sobre la vida cuando ni siquiera te sientes dentro de ella, pero las emociones es lo que tienen.

¿Miedo a ver la peli de un tirón? No lo sé, pero sin intermedios todos estaríamos perdidos.

Loliquiturri dijo...

Por lo visto nos pasa a muchos, pero es una sensación pasajera :)

Mars Attacks dijo...

Soy partidario de los intermedios. En un momento u otro habrá que ir a mear...

servidora dijo...

El caso es que tenía razón y el día ha acabado siendo raro. Me ha dado tiempo a pensar muchas cosas... incluso a darme cuenta de cuántas cosas puede llegar una a ignorar ... mi madrina me decía hace tiempo "Yo sé lo que tú ignoras y tú ignoras lo que yo sé". ¡Qué rabia me daba, pero que razón tenía! Y qué descubrimiento tan alucinante he hecho sobre alguien a quien apenas conocía... Imagino que su hijo tenía a quien parecerse.

Al final, ha sido un día que he acabado en paz. Pensando en el dolor de mi amiga, pero deseando que ese cielo tan azul la pueda ayudar.

Eso sí, no sé qué pasará cuando acabe de digerir todo lo de hoy. Estoy triste, pero... no lo noto como una sensación mala.

Anónimo dijo...

Con este post sí que sí que te respondo. Has unido dos de las cosas que más me inquietan: el sentimiento contínuo de espectador y el paso del tiempo. ¡Yo quiero un intermedio muy largo para intentar meterme dentro de la película antes de que se acabe!. Un abrazo.
nando.

servidora dijo...

Nando, guapetón qué alegría!!! :-D
Qué fas rei?? y sobre todo ¿por qué no te has pasado por la cueva a hacerme una visitilla, ladrón?

Anda que como no seas el nando que estoy pensando, me estoy cubriendo de mí misma!! XDDD

Anónimo dijo...

Pues no sé si seré. La verdad es que no me he dado cuenta y he puesto mi nombre como si viniese con foto. Soy el nando que tuvo la suerte de pasar un tiempo en la ciudad que vio nacer a un dibujante que creo que te gusta bastante. Tienes toda la razón, tengo que visitar la cueva empapelada un día de estos, ganas no me faltan. Pero mientras tanto, me serviré servidora de tu compañía bloguera. A cuidarse.