miércoles, 17 de enero de 2007

Recordar





... después de comer decía "me voy a mi mundo" y allá se iba a su habitación. Llegó a tener hasta cuatro ordenadores, aparte de sus altavoces enormes y tantas grabadoras y trastos. ¡Cómo tenía siempre su cuarto y su mesa!. Yo le preguntaba y decía "este es Pedro -¡les ponía nombres!- y se encarga de que tú puedas leer el correo, este es un portátil que tengo que arreglar...". Yo no entendía tanta afición al messenger ni a hablar por el ordenador, pero después de que muriera, un día me metí en ubuntu.es para leer unos mails que le habían mandado los de Italia por una cosa del dominio y vi que, fácilmente, recibía sobre 80 mails diarios desde muchas partes del mundo preguntándole cosas. Y él respondía a todos esos mails y dedicaba una parte importante de su tiempo en ayudar a gente que no conocía de nada. Pensar en eso me llena de orgullo...

[...] ... pero, además del tiempo que le dedicaba, yo creo que tenía un don especial, una facilidad para ese tipo de tareas. Cuando él tenía 6 años, compré un Spectrum de esos de cassette, todavía recuerdo el ruido que hacía al cargar las cintas. Al poco tiempo me ayudaba a preparar cosas que yo pensaba para clase y hacía cositas para él que yo ni imaginaba. Con 9 años, cuando le pregunté qué quería para Reyes, me dijo que se pedía que le instalaran Linux en el ordenador. Yo le pregunté que qué era eso y que dónde podíamos conseguirlo. Me dijo que era una cosa muy guai para el ordenador y nos enteramos y había uno en El Grao que sabía de Linux y lo instalaba. Hablé con este hombre y me dijo que era algo un poco complicado para un niño, pero que no habría problemas. Se lo instalaron y al poco él estaba instalándolo en los ordenadores de los amigos. Pero no paró ahí, a los 11 me dijo que le haría ilusión recibir clases de programación, que quería mirarse cosas de C++. A esas alturas, yo ya no le discutía nada y nos fuímos cara a la academia. La chica nos miró mal y nos dijo que no era para jugar y yo le insistí, "unas semanas y si se cansa pues que lo deje..."; pero al cabo de un mes, más o menos, fue ella la que me confesó que era él quien le estaba explicando cosas a ella...

[...] ... tenía un amigo, primero sólo por ordenador, aunque luego lo conoció en persona, que también era como él. [...] Se picaban escribiendo programas complicados en la menor cantidad de líneas posibles. Una vez estaban con un pique, el otro le había mandado un programa con 46 líneas y estaba a ello. Aún recuerdo el grito que resonaba por toda la casa cada vez que resolvía un problema que le tenía interesado, como esos. Se oía un alarido que iba rebotando por la casa - "¡¡.. SOY EL PUTO AMOOOOOO!!" y yo ya sabía entonces que algo había solucionado. Con el amigo este me llegó y me dijo, "ya está, he ganado: ¡lo he dejado en 2 líneas!". Recuerdo que un día... no sé en qué andaría, pero debía de ser bueno también, porque se me plantó delante y me dijo:"¿Tú has visto a Dios alguna vez? ¡pues lo tienes delante!"


Tenéis la misma forma de reiros: torciendo la cabeza hacia la izquierda y cerrando los ojillos :-)

8 comentarios:

Mars Attacks dijo...

Ains, este niño de madera y metal. Gracias por escribirlo :_) =****

Aniwiki dijo...

geniales recuerdos gloria.
menudo niñito :)

Ulrhà dijo...

Un texto la mar de entretenido.
Un saludo.

Algernon dijo...

:,-)

Gracias por este texto.

nanitas dijo...

Yo ayer hice limpieza, y me encontré a un nemo que nos dieron en mc rata, com el solía decir.

como han dicho el resto gracias por escribirlo :)

servidora dijo...

La verdad es que no lo escribí yo. Lo escribió alguien que se llama como él, además de reirse como él.

Yo sólo soy una cotilla que babeaba mientras me contaba...

Ferran FoMPi dijo...

El fin de semana pasado bajé a por la AP-7 dirección sur para volver a ver a una amiga en común con Natxo y no pude contener las pocas lágrimas que ya harían enfurruñarle.

Un abrazo, un saludo, un beso.

servidora dijo...

:-)

Un beso también para ti, Ferrán